La cosa no parece muy animada,
Mejor no tomárselo así, ¿no?
Quizá, con algo de humor?
Feliz 2010, pues.
jueves, 31 de diciembre de 2009
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Las veguerías son la solución
Este columnista nos da la clave del asunto: las veguerías responden
al sueño de sustituir las instituciones administrativas del Estado español por otras propias de Cataluña.Pasito a pasito se va sustituyendo el odiado Estado español por el deseado Estado catalán. Las veguerías no son otra cosa que la redistribución de las comarcas, eliminando las provincias, de origen y control español, para dar lugar a una organización territorial puramente catalana. La vida real de gente trabajando y consumiendo y gente en paro y pasándolo mal no es cosa que deba ser preocupación principal del gobierno.
martes, 29 de diciembre de 2009
Rodin led en la Rambla
Qué fea Barcelona. Fastidia decirlo. ¿A quién se le ha ocurrido esa alucinación led? El kitch navideño ha alcanzado la cima. Se mire por donde se mire, lucecitas clonadas hasta el hartazgo, los mismo motivos uno tras otro, la misma intensidad. ¡Qué falta de imaginación! Especialmente de mal gusto, los enormes rectángulos que decoran, es un decir, la calle de Aragón y otras tantas más, una combinación de azules fríos y platas agobiantes. Han convertido la ciudad en un feo anuncio de neón setentero.
Así que, la primera impresión de ver a los rodin emergiendo en la noche de la Rambla de Cataluña bañados en esa luz frigorífica no puede ser peor . Si Rodin jugaba con la refulgencia de millares de facetas en la piel de sus esculturas, seguro que no imaginó esa luz ramplona y ronca que reduce sus poderosas formas a reproducciones de latón para turistas.
Lástima, porque se intuye el poder de esos personajes atrapados en el bronce, El Pensador y seis piezas del grupo Los Burgueses de Calais, la fuerza de sus manazas nudosas, los cuerpos retorcidos, inquietos, los ojos hundidos que absorben la mirada del deslumbrado paseante. Rodin kitch, qué horror.
Así que, la primera impresión de ver a los rodin emergiendo en la noche de la Rambla de Cataluña bañados en esa luz frigorífica no puede ser peor . Si Rodin jugaba con la refulgencia de millares de facetas en la piel de sus esculturas, seguro que no imaginó esa luz ramplona y ronca que reduce sus poderosas formas a reproducciones de latón para turistas.
Lástima, porque se intuye el poder de esos personajes atrapados en el bronce, El Pensador y seis piezas del grupo Los Burgueses de Calais, la fuerza de sus manazas nudosas, los cuerpos retorcidos, inquietos, los ojos hundidos que absorben la mirada del deslumbrado paseante. Rodin kitch, qué horror.
lunes, 28 de diciembre de 2009
¿Podríamos llegar a un acuerdo?
Esta cifra: El déficit del Estado hasta noviembre se elevó a 71.524 millones de euros, el 6,79% del PIB, frente a los 13.967 millones registrados en el mismo periodo de 2008. Una barbaridad.
Supongamos que era necesario ese gasto, que había que rescatar los bancos, que había que inyectar dinero en obra pública para detener la caída brutal del empleo (Plan E). Cerremos los ojos ante el derroche inútil del exceso de empleo público (multiplicación de funcionarios autonómicos) y ante el gasto suntuario de quienes disponen de presupuesto.
De acuerdo pues, nos van a pedir que paguemos la necesidad y el derroche, que la clase media se rasque el bolsillo, pagaremos, no queda otro remedio, pero ¿podríamos llegar a un acuerdo?
1. Que los bancos, cuando recobren la salud, devuelvan el dinero que se les ha prestado.
2. Que los partidos echen sin contemplaciones a todos los políticos que han robado y a ser posible que lo devuelvan. (Y por favor, que no nos tomen el pelo).
3. Que hagan un pacto de Estado contra la corrupción. Nunca mais.
Si no es así, no recuperaran su descrédito y sólo sus allegados, amigos y conmilitones les volverán a votar.
Supongamos que era necesario ese gasto, que había que rescatar los bancos, que había que inyectar dinero en obra pública para detener la caída brutal del empleo (Plan E). Cerremos los ojos ante el derroche inútil del exceso de empleo público (multiplicación de funcionarios autonómicos) y ante el gasto suntuario de quienes disponen de presupuesto.
De acuerdo pues, nos van a pedir que paguemos la necesidad y el derroche, que la clase media se rasque el bolsillo, pagaremos, no queda otro remedio, pero ¿podríamos llegar a un acuerdo?
1. Que los bancos, cuando recobren la salud, devuelvan el dinero que se les ha prestado.
2. Que los partidos echen sin contemplaciones a todos los políticos que han robado y a ser posible que lo devuelvan. (Y por favor, que no nos tomen el pelo).
3. Que hagan un pacto de Estado contra la corrupción. Nunca mais.
Si no es así, no recuperaran su descrédito y sólo sus allegados, amigos y conmilitones les volverán a votar.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
"Hacer es pensar"
Richard Sennett, sociólogo (Chicago, 1943), El artesano (Anagrama), explica que los antecentes de la actual crisis hay que buscarlos en el desprecio de nuestra sociedad por los conocimientos adquiridos, por más simples o banales que parezcan, que forman la textura misma de la sociedad y de la economía.
De todos modos es un buen deseo navideño al que me apuntaría con toda la pasión de que soy capaz. Un revolcón al sistema económico tal que a cada cuál se le tenga en cuenta por sus capacidades y habilidades, que la experiencia vuelva a ser un valor y que no se jubile a la gente en su mejor edad, que cuenten más las personas que las mercancías.
Pues eso, feliz navidad.
"Si usted es cuidador en un hospital o trabaja en la limpieza, su ficha laboral le definirá como no cualificado, pero no será cierto. Se trata de gente con muchas habilidades: conocen el hospital, saben a quién llamar cuando hay una emergencia, saben cómo conservar el lugar limpio, incluso detectan si alguien ha empeorado súbitamente y llaman al médico o la enfermera. Hay muchos trabajadores así. Parece muy simple, pero esto se va adquiriendo con tiempo y dedicación y no se valora. La visión neoliberal consistía básicamente en que el trabajo era una serie de tareas sin relación.Las habilidades pueden ser simples, pero las instituciones son complejas. ¿A quién llamar cuando algo se rompe? Eso es artesanado. Olvidarlo es olvidar que la vida tiene una narración, que la competencia en algo es una narración, no sólo para el individuo, sino también para la sociedad".
"La desglobalización ya ha comenzado; la salida de la crisis será lenta y en ningún caso volveremos al "ancient régime", al espumoso paisaje de las dos últimas décadas en las que el sistema estaba creando su propio colapso porque había abandonado la economía real, la que se nutre de trabajadores cualificados, de artesanos".
"El poder político, incluida la izquierda, sigue pensando que todo sigue igual que en los años locos del boom y que lo más importante es salvar al sector financiero porque es lo que hace funcionar a la economía real. Hay una ironía en todo esto, creo que la izquierda debe centrarse mucho más en las empresas locales, hay que desglobalizar, focalizarse en los pequeños negocios. Vamos a entrar en un largo periodo de actividad económica deprimida y es una fantasía que se vende a la gente eso de que una vez que los banqueros recuperen sus bonos la economía se reactivará".¡Cuánto daría yo porque los supuestos de este hombre fuesen ciertos, pero la experiencia y un gramo de razón me dicen que la necesidad de ser oído, de sumar un triunfo nuevo a sus anteriores La corrosión del carácter y El respeto: sobre la dignidad del hombre en un mundo de desigualdad, le hacen chapotear en un infundado optimismo utópico!
De todos modos es un buen deseo navideño al que me apuntaría con toda la pasión de que soy capaz. Un revolcón al sistema económico tal que a cada cuál se le tenga en cuenta por sus capacidades y habilidades, que la experiencia vuelva a ser un valor y que no se jubile a la gente en su mejor edad, que cuenten más las personas que las mercancías.
Pues eso, feliz navidad.
martes, 22 de diciembre de 2009
Morir a pedradras
En otro tiempo nos parecía que la modernidad era universal, previsible e irreversible. No es así. La lapidación, por ejemplo, no es cosa de tiempos bíblicos. Ahora podemos ver su actualidad -el suceso que nos parecía remoto, los medios que nos lo muestra en el presente-, los rostros cubiertos de los verdugos, la cara despejada y serena, limpia y ensangrentada de la víctima.
Qué decir ante esta sucesión de imágenes. Solamente que así murió Mohammed Abukar Ibrahim, a la vista de quienes le apedrearon y de quien lo fotografíó.
Las ONG, la ONU incluida, son inútiles a todos los efectos, probablemente desde su propio punto de partida, de atender a estas torpes, balbucientes palabras de Christopher Albin-Lackey, de Human Rights Watch para África,
"Estos castigos son inaceptables por principio. Pero además, como demuestra lo sucedido con Aisha, no son juzgados por verdaderos tribunales ni cumplen con los más mínimos requisitos de justicia o imparcialidad".
lunes, 21 de diciembre de 2009
El Poder es Presencia sin Acción
Basta con ver cómo se han resuelto, es decir cómo no se han resuelto, los graves asuntos, al decir de los media, que amenazan al mundo para darse cuenta de que el poder es un hueco, puro vacío, es decir la nada. Ya sea la cumbre de Copenhague, donde los grandes de este mundo se han sentado a distintas mesas para no concluir en nada, ya sea en asuntos de menor calado como el secuestro del Alakrana o la huelga de hambre de Aminatou Haidar, lo que muestra el poder es su presencia, su abrumadora presencia, amplificada con tanto estrépito en portadas de periódicos y en televisiones que nadie o casi nadie puede escapar a tanto ruido mediático.
Lo que resulta de la Presencia del Poder no es la solución de problemas -lo vemos en las sucesivas cumbres mundiales, europeas, autonómicas- sino la pura Gloria, el boato, el encandilamiento, la imantación de los espectadores, pues ya no hay ciudadanos soberanos, sino espectadores quietos y admirados, pues el poder sólo busca su gloria (La crónica que hace la prensa de lo sucedido en Copenhague es un ejemplo clarificador de lo que Agamben llama máquina bipolar del poder, la gloria como inacción). No hay gran asunto sobre el que se tomen decisiones, sino que se espera que los problemas se vayan resolviendo por la mera gestión de las hormigas burocráticas -Alakrana- o queden sepultados en intemporales comisiones -cambio climático- o que la mera sucesión de los hechos acabe por resolverlos -Haidar.
La soberanía del pueblo es una ilusión -condenado como está a ser espectador del poder-, pero también la separación de poderes es ilusión. Los ministros y su séquito no son más que gestores de lo menor; los diputados son nombrados por el dedo del Líder a quien aplauden y rinden pleitesía y a lo más que aspiran es a dejar alguna huella en la técnica del redactado de la ley; los jueces con poder son igualmente señalados con el dedo del líder o del consenso de los líderes y las cosas juzgadas son de menor cuantía. (Es buen ejemplo el modo en que un famoso juez se dirige al principal banquero del país, Querido Emilio, en carta mostrada recientemente)
.
Todo el sistema se funda en la inoperatividad del Líder que sólo es mera Presencia. Todo el ejército de asesores, comisiones y equipos está al servicio de su imagen. Y si alguna acción ha habido en los últimos tiempos ha sido la de reforzar los medios que han de amplificar su Presencia. Todas las grandes palabras que revisten al Líder son como es lógico palabras vacías: alianza de civilizaciones, economía sostenible, la resolución de conflictos mediante el diálogo, el consenso, la negociación en pie de igualdad, ropaje vistoso para ocultar el vacío. Formas como señala Giorgio Agamben, en El Reino y La Gloria, del dispositivo de la gloria necesaria del poder, como la aclamación lo era en los pensadores conservadores como Carl Schmitt.
Lo que resulta de la Presencia del Poder no es la solución de problemas -lo vemos en las sucesivas cumbres mundiales, europeas, autonómicas- sino la pura Gloria, el boato, el encandilamiento, la imantación de los espectadores, pues ya no hay ciudadanos soberanos, sino espectadores quietos y admirados, pues el poder sólo busca su gloria (La crónica que hace la prensa de lo sucedido en Copenhague es un ejemplo clarificador de lo que Agamben llama máquina bipolar del poder, la gloria como inacción). No hay gran asunto sobre el que se tomen decisiones, sino que se espera que los problemas se vayan resolviendo por la mera gestión de las hormigas burocráticas -Alakrana- o queden sepultados en intemporales comisiones -cambio climático- o que la mera sucesión de los hechos acabe por resolverlos -Haidar.
La soberanía del pueblo es una ilusión -condenado como está a ser espectador del poder-, pero también la separación de poderes es ilusión. Los ministros y su séquito no son más que gestores de lo menor; los diputados son nombrados por el dedo del Líder a quien aplauden y rinden pleitesía y a lo más que aspiran es a dejar alguna huella en la técnica del redactado de la ley; los jueces con poder son igualmente señalados con el dedo del líder o del consenso de los líderes y las cosas juzgadas son de menor cuantía. (Es buen ejemplo el modo en que un famoso juez se dirige al principal banquero del país, Querido Emilio, en carta mostrada recientemente).
Todo el sistema se funda en la inoperatividad del Líder que sólo es mera Presencia. Todo el ejército de asesores, comisiones y equipos está al servicio de su imagen. Y si alguna acción ha habido en los últimos tiempos ha sido la de reforzar los medios que han de amplificar su Presencia. Todas las grandes palabras que revisten al Líder son como es lógico palabras vacías: alianza de civilizaciones, economía sostenible, la resolución de conflictos mediante el diálogo, el consenso, la negociación en pie de igualdad, ropaje vistoso para ocultar el vacío. Formas como señala Giorgio Agamben, en El Reino y La Gloria, del dispositivo de la gloria necesaria del poder, como la aclamación lo era en los pensadores conservadores como Carl Schmitt.
sábado, 19 de diciembre de 2009
Albert Pla, un hombre libre
A mí siempre me ha caído bien Albert Pla. No es que sea un entusiasta de sus canciones -soy entusiasta de muy pocas cosas, ahora no me acuerdo de cuáles-, pero cuando le oigo hablar o le leo veo que es un hombre libre. Para mí ese es el mejor elogio. No depender de nadie, no fiarte de nadie. Así que he leído la entrevista y he subrayado:
De joven, ves a la Guardia Civil como señores con bigote que dan miedo; a los periodistas, como tipos veteranos y cultos. Con el tiempo, te fijas en los guardias civiles, y son unos chavalines; los periodistas, unos pardillos.¿Cómo vivió la época en que se hizo casi famoso?
Aprendes a dar un paso adelante y, cuando ves el tema complicado, dos atrás. Sin darte cuenta, te ves como invitado en el programa de Buenafuente y participando en tertulias políticas de temas como los jóvenes y la droga, la prostitución… Entonces toca retirada.¿Qué piensa cuando ve a un actor leyendo un manifiesto contra una guerra?
Me parece extremadamente cómico. Yo lo enviaría a la guerra para que pudiera hablar con propiedad del tema.
Claro que se hace demasiado caso a la opinión de los artistas y no sé aún porqué. Hace un mes hice una ronda de entrevistas a propósito de un espectáculo. En la primera, el periodista me explicó el problema de la prostitución. En la segunda, otro me contó el caso Millet. En la tercera, ya hablaba sobre eso con soltura. En la cuarta era un experto. Habrá artistas que se sueltan al ver el caudal de información recibido. Luego, cuando se oyen, se deben asustar.
Me parecen todos los manifiestos muy bien, pero jamás firmo ninguno. Ya me conocen y saben que, ni manifiestos, ni maratones solidarias. Nada de eso.
Mi preocupación es sólo no hacer más canciones hablando de lo mismo. La tentación es enorme. Debes parar, porque llega un momento en que ya está bien de policías muertos. Acabarán pensando que es personal.
viernes, 18 de diciembre de 2009
Emisiones de CO2 por países
Es interesante poner el ojo en el mapa interactivo que propone la página Breathingearth. Si ponemos el cursor sobre un país, proporciona información sobre los nacidos, los muertos y las toneladas de CO2 que se están emitiendo mientras nosotros estamos conectados a la página.
Etiquetas:
cambio climático,
Occidente culpable
jueves, 17 de diciembre de 2009
Náufragos del ideal
Isaiah Berlin alertó sobre la tiranía de las ideas sobre la vida. Dijo que el pensamiento derivado de la ilustración había proporcionado el ideal
Toda esa gente que ha peregrinado hasta el aeropuerto de Lanzarote o que acuden a manifestarse a favor de Aminetu Haidar parecen náufragos de aquellos idealistas utópicos (Saint-Simon, Fourier, Cabet, Comte, Marx) que, más tarde, en el siglo XX, encontrarían seguidores entusiastas que dispusieron de las herramientas tecnológicas y políticas para llevar a cabo sus sueños utópicos, y cuyos experimentos fracasaron uno tras otro a costa de muchas vidas, siendo los más monstruosos los que se llevaron a cabo en la Alemania nazi, en la Rusia soviética o en la China maoísta. Náufragos que se mueven por el mundo con muletas, incapaces de ver en qué acabaron aquellos espantosos ideales. Aminetu Haidar, al menos, podrá salvar la vida.
"por el que, sólo en nuestra época, los seres humanos se han sacrificado ellos mismos -o han sacrificado a otros- más que en beneficio de cualquier otra causa en la historia de la humanidad".Probablemente Berlin no tenía razón en achacar ese mal a la Ilustración, pero su observación acerca de la tiranía de los ideales se ha demostrado certera a la luz de los sucesos de la historia.
Toda esa gente que ha peregrinado hasta el aeropuerto de Lanzarote o que acuden a manifestarse a favor de Aminetu Haidar parecen náufragos de aquellos idealistas utópicos (Saint-Simon, Fourier, Cabet, Comte, Marx) que, más tarde, en el siglo XX, encontrarían seguidores entusiastas que dispusieron de las herramientas tecnológicas y políticas para llevar a cabo sus sueños utópicos, y cuyos experimentos fracasaron uno tras otro a costa de muchas vidas, siendo los más monstruosos los que se llevaron a cabo en la Alemania nazi, en la Rusia soviética o en la China maoísta. Náufragos que se mueven por el mundo con muletas, incapaces de ver en qué acabaron aquellos espantosos ideales. Aminetu Haidar, al menos, podrá salvar la vida.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Celda 211
No entiendo cómo esta película ha tenido tan buenas críticas. El género carcelario ha dado mucho de sí en las últimas décadas, con series incluidas. Para innovar hace falta algo más que españolidad e imaginación. Ni siquiera el contexto de la transición, cuando eran algo cotidiano las revueltas carcelarias, es un elemento de suficiente entidad como para hacer atractiva esta Celda 211. El guión es muy flojo, no funde las distintas secuencias en un todo continuado de sentido, los diálogos pobres, los escenarios recurrentes, la trama previsible y las sorpresas inverosímiles. Además, ya cansa ese maniqueismo a la inversa, de que los polis o los funcioarios o los representantes de la administración sean los malos y los presos, que por algo estarán en la cárcel, digo yo, sean angelicales. Es como si el guionista hubiese tenido la idea del escenario de la cárcel, de un joven funcionario atrapado en medio de una revuelta, y no hubiese sabido qué hacer con ella. Todo lo que sucede está visto y requetevisto y querer competir con las películas anglosajonas (inglesas, irlandesas o hollywodienses) sobre el tema es una temeridad. Falta todo el dinero para la producción, escritores para el guión y actores para dar el tipo de los secundaios de rigor. Ni siquiera el protagonista Luis Tosar va más allá de componer un tipo duro al que en seguida se le ven los costurores del buenazo. Los secundarios están de pena y eso no se acaba de entender, pues en los últimos años se han creado generaciones de buenos actores en las tablas del teatro de Madrid, en el Instituto de Teatro de Barcelona o en los platós de televisión. Se ve que el cine no lo dominan. La sensación, a la salida del cine, es de haber perdido el tiempo y de haber tirado el dinero. Aburrimiento. Esta peli no vale ni para tomarse la molestia de bajarla de internet. Es lo que deberíamos hacer con el cine español y toda su industria que quiere vivir del cuento, salvo excepciones, no tomarnos la molestia ni de bajarlo a nuestro ordenador. Para qué perder el tiempo.
martes, 15 de diciembre de 2009
Agresiones jaleadas
Veo la befa, la irrisión, el contento que en muchos provoca la agresión a Berlusconi. Igual que cuando lo del famoso zapatazo del periodista iraquí a Bush. Berlusconi, como el Aznar de las Azores, como el Bush del falso pavo de navidad de plástico, se ha convertido en objeto de mofa. Bien está, eso forma parte del juego político, del descrédito del adversario. Aunque a veces uno echa en falta un juego de espejos compensatorios. Que aburridos, que cansinos, esos programas del llamado Gran Wyoming y en general los programas de humor de la Sexta, siempre escorados hacia el mismo lado. También la derecha y la extrema derecha son crueles con sus enemigos, sobre ZP y Obama, por ejemplo, pero son tan burdos, en general, que apenas nadie les presta atención.
Por eso me ha llamado la atención el muy atinado parrafo editorial que hoy recoge Arcadi Espada en su blog. No suelo leer los editoriales de El País, tan previsibles. Me he frotado los ojos, antes de acudir al periódico y verificar.
Por eso me ha llamado la atención el muy atinado parrafo editorial que hoy recoge Arcadi Espada en su blog. No suelo leer los editoriales de El País, tan previsibles. Me he frotado los ojos, antes de acudir al periódico y verificar.
«La agresión sufrida el domingo por Silvio Berlusconi en Milán debería contar con la condescendencia de todos. Esto es lo que se puede aducir: el desdén del primer ministro hacia el Estado de derecho, las causas penales que pesan sobre él y que trata de esquivar mediante leyes ad hoc, sus iniciativas populistas contra minorías como los gitanos o los extranjeros, su confusión entre lo público y lo privado, que abarca desde los intereses empresariales hasta los escándalos, todo eso puede invocarse como disculpa y, más aún, como justificación del brutal ataque. La razón es que, como ciudadano y también como primer ministro, Berlusconi ha perdido un derecho inalienable: el respeto a su dignidad. Y, por descontado, a su integridad física».
La agresión sufrida el domingo por Silvio Berlusconi en Milán no debería contar con la condescendencia de nadie. Nada se puede aducir: ni el desdén del primer ministro hacia el Estado de derecho, ni las causas penales que pesan sobre él y que trata de esquivar mediante leyes ad hoc, ni sus iniciativas populistas contra minorías como los gitanos o los extranjeros, ni su confusión entre lo público y lo privado, que abarca desde los intereses empresariales hasta los escándalos, pueden invocarse como disculpa y, menos aún, como justificación del brutal ataque. Y la razón es que, como ciudadano y también como primer ministro, Berlusconi tiene un derecho inalienable: el respeto a su dignidad. Y, por descontado, a su integridad física.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Homolodor, la gran hambruna y un pie de foto
La foto es brutal, cualquier palabra sobre ella disminuye su fuerza o la ensucia, no digamos ya una palabra puesta al pie, como ese pie de foto con que la prensa socialdemócrata la rescata de los archivos del Servicio de Seguridad de Ucrania (SSU). Dice exactamente el pie de foto:
Una víctima de las hambrunas padecidas en Ucrania en los años treinta, en una imagen usada por la propaganda alemana en 1941 y 1942.Como si el hecho de que la utilizase la propaganda nazi hiciese menos criminal al régimen que provocó la estado de ese hombre y de tantos que como él padecieron el homolodor, término aplicado a la gran hambruna de los años 1932 - 1933, provocada por el régimen de Stalin en el periodo de la gran colectivización, en el que murieron millones de personas.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Clichés socialdemócratas
Hoy es un día en que la socialdemocracia muestra sus clichés. Cuando esos clichés se exhiben en papel satinado o en las portadas de los telediarios es que la ideología, que hace tiempo conquistó los salones y se convirtió en iglesia oficial con sus ceremonias y sus rituales, está a punto de perecer por exceso de exposición y aburrimiento del personal.
Por ejemplo, en los pantallazos de Cuatro es noticia que una Major tejana, lesbiana dice la periodista con sorrisa profidén, ha conseguido una importante alcaldía. Qué tostonazo, como si eso fuese la conquista del Everest. Si la alcaldesa se ha manifestado como tal lesbiana, y eso le ha dado el triunfo, es un fracaso para la civilidad. Los cargos importantes los han de ostentar los más capaces, independientemente de su sexo y condición. Si no es así, estamos asistiendo a un importante retroceso de la democracia.
El periódico madre de Cuatro pone a todo lo ancho en su portada,
Un eslogan a la altura de las marmóreas palabras de José Antonio, El Che o Fidel, palabras todas ellas de mármol, pero pendejas y arrugás. Esa preferencia por la patria, ese desdén por la vida. La socialdemocracia la exhibe como un gran qué.
Otrosí. Esa publicidad gratuita e incomprensible que le están prestando, prensa y televisiones, a esa cosa de las urnas pubescentes catalanas. De este asunto sólo tienen interés los personajes que se ofrecen para general irrisión:
Por ejemplo, en los pantallazos de Cuatro es noticia que una Major tejana, lesbiana dice la periodista con sorrisa profidén, ha conseguido una importante alcaldía. Qué tostonazo, como si eso fuese la conquista del Everest. Si la alcaldesa se ha manifestado como tal lesbiana, y eso le ha dado el triunfo, es un fracaso para la civilidad. Los cargos importantes los han de ostentar los más capaces, independientemente de su sexo y condición. Si no es así, estamos asistiendo a un importante retroceso de la democracia.
El periódico madre de Cuatro pone a todo lo ancho en su portada,
Un eslogan a la altura de las marmóreas palabras de José Antonio, El Che o Fidel, palabras todas ellas de mármol, pero pendejas y arrugás. Esa preferencia por la patria, ese desdén por la vida. La socialdemocracia la exhibe como un gran qué.
Otrosí. Esa publicidad gratuita e incomprensible que le están prestando, prensa y televisiones, a esa cosa de las urnas pubescentes catalanas. De este asunto sólo tienen interés los personajes que se ofrecen para general irrisión:
jueves, 10 de diciembre de 2009
El fantasma de la identidad
Un fantasma recorre el mundo, el fantasma de la identidad. Tantos hombres que no se conforman con ser quien son, individuos desvalidos frente a la muerte, seres poderosos con voluntad para ser lo que quieran. La identidad es el Jano de las dos caras: salvarse del miedo bajo el manto de lo colectivo, afirmarse como diferentes y superiores.
Especialmente incomprensible si el fantasma se cuela en Europa y sus alrededores. Un ministro de Israel quiere que la Torá sea una ley vinculante para todos los ciudadanos de Israel, poniéndose al mismo nivel que sus rivales islamistas cuando imponen la sharia; Evo Morales, recién reelegido presidente de Bolivia, quiere resucitar las leyes indígenas precolombinas en el Estado Plurinacional que promueve, para imponerlas a sus compatriotas, ya que como pueblos originarios, poseen derechos especiales; un tribunal de honor islámico en la zona de Valls (Tarragona) condena a muerte a una mujer que había denunciado a su marido por maltrato; los franceses debaten sobre su identidad nacional, cuando parecía que ser europeo era un grado superior de modernidad, que implicaba ciudadanía y derechos en vez de identidad y privilegios.
Especialmente incomprensible si el fantasma se cuela en Europa y sus alrededores. Un ministro de Israel quiere que la Torá sea una ley vinculante para todos los ciudadanos de Israel, poniéndose al mismo nivel que sus rivales islamistas cuando imponen la sharia; Evo Morales, recién reelegido presidente de Bolivia, quiere resucitar las leyes indígenas precolombinas en el Estado Plurinacional que promueve, para imponerlas a sus compatriotas, ya que como pueblos originarios, poseen derechos especiales; un tribunal de honor islámico en la zona de Valls (Tarragona) condena a muerte a una mujer que había denunciado a su marido por maltrato; los franceses debaten sobre su identidad nacional, cuando parecía que ser europeo era un grado superior de modernidad, que implicaba ciudadanía y derechos en vez de identidad y privilegios.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Aminatu Haidar, ahora salva tu vida
Toda esa gente que está esperando que Aminatu Haidar muera. Para que triunfe una causa, para poner en aprietos a un gobierno, sea el que sea. Toda esa gente sedienta de martirios. Pasan delante de su parada y la animan, la jalean, la vitorean para que prosiga en su voluntad de muerte. El prestigio del suicidio político.
Toda esa gente, con una sola voz, debería decirle: Aminatu Haidar, ya está bien, has logrado mucho más de lo que podías sospechar, has conseguido que tu nombre y tu causa retumben en los telediarios, que todo el mundo hable de ti, que vea la horrible cara de quién trata a sus ciudadanos como súbditos, tú sola lo has conseguido. Ahora salva tu vida.
viernes, 4 de diciembre de 2009
El caso del profe de mates torturador y asesino en masa
"Ninguna respuesta evitaba la muerte", reconoció el procesado al periodista Valerio Pellizzari. Todas las certezas de este individuo cuando decidía sobre la vida de sus compatriotas se han tornado, ahora que se le juzga, en "remordimiento insoportable".
No alcanzo a comprender a todos esos de la buena conciencia omnicomprensiva que se preguntan, ¿yo en su lugar y circunstancia lo habría hecho? Este hombre fue un asesino en serie cubierto por una ideología tan asesina como él. No merece clemencia ni comprensión. El lugar donde hay que situarse es en el de las víctimas.
Este individuo es Duch, o Kaing Guek Eav, de 67 año, fue maestro de escuela, profesor de matemáticas, uno de los ideólogos del genocidio que juzga un tribunal internacional de la ONU. Se le acusa de crímenes como esclavitud, tortura, abusos sexuales y otros actos inhumanos durante el periodo en que fue comandante de la prisión S-21, entre 1975 y 1979, cuando los jemeres rojos instauraron un régimen maoísta en Camboya. Más de 1,7 millones de personas perdieron la vida. Al menos 12.273 murieron en S-21.
No alcanzo a comprender a todos esos de la buena conciencia omnicomprensiva que se preguntan, ¿yo en su lugar y circunstancia lo habría hecho? Este hombre fue un asesino en serie cubierto por una ideología tan asesina como él. No merece clemencia ni comprensión. El lugar donde hay que situarse es en el de las víctimas.
Este individuo es Duch, o Kaing Guek Eav, de 67 año, fue maestro de escuela, profesor de matemáticas, uno de los ideólogos del genocidio que juzga un tribunal internacional de la ONU. Se le acusa de crímenes como esclavitud, tortura, abusos sexuales y otros actos inhumanos durante el periodo en que fue comandante de la prisión S-21, entre 1975 y 1979, cuando los jemeres rojos instauraron un régimen maoísta en Camboya. Más de 1,7 millones de personas perdieron la vida. Al menos 12.273 murieron en S-21.
Me di cuenta de que había acabado al servicio de una organización criminal que destruía de forma vergonzosa a su propio pueblo. Pero ya no podía retirarme.Los testigos han descrito los métodos de castigo: violaciones, azotes con barras de metal, electrocuciones, privación de alimento y obligación de comer los propios excrementos. Era el sistema empleado para obligarles a confesar que trabajaban como espías antes de ser torturados hasta morir.
"La podredumbre se ha infiltrado en todas partes, incluso en las familias", le dijo Duch al historiador francés François Bizot, su prisionero en 1971, cuyo cautiverio relató en un libro. "Esta sociedad sólo conservará lo mejor que hay en ella y eliminará todos los restos contaminados de la época decadente que estamos viviendo. Más vale una Camboya poco poblada que un país lleno de incapaces".
jueves, 3 de diciembre de 2009
Ley de civilizaciones aliadas en la economía sostenible
Yo, comentarista bregado en la actualidad, me siento ante el teclado y escribo lo que se espera de mí sobre el tema del día: la sostenibilidad, concepto que nació en los arrabales de la izquierda, aquí en Cataluña. Qué digo, sin ofender y sin dimitir del todo. Crítica constructiva, ese es el método. No puedo ir contra el sentido común ni contra la fuerza de los datos, si hasta el propio editorial del periódico dice que esta ley no sirve para frenar el principal desequilibrio de la economía española: un desempleo que dobla la media de los países de la UE. Usemos, pues, los instrumentos de la poética, del ingenio y de la siempre graciosa caricatura. La Ley de la Economía Sostenible es una caca grandilocuente, ingenua, redicha, uf, ya lo he dicho. Pero salvemos los muebles: pese a la negritud del presente, si empieza a despejar... A Rajoy le lastra el pasado, Zapatero busca la salvación en el futuro. Chúpate esa, qué bien me ha quedado.
¿Convencerá ZP a sus homónimos, durante los meses de su presidencia europea, de la bondad de su Ley de la Economía Sostenible? Seguro que sí, si hasta la ONU ha sido seducida y ha creado una comisión o grupo de trabajo o lo que sea, tan bien remunerado, tan subvencionado, con tan ricas dietas, sobre La Alianza de Civilizaciones.
¿Habrá quién ponga el cascabel realista al gato europeo? ¿Cómo actualizar la Agenda de Lisboa, por ejemplo, que quería convertir a la UE, en 2010, en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo?
¿Convencerá ZP a sus homónimos, durante los meses de su presidencia europea, de la bondad de su Ley de la Economía Sostenible? Seguro que sí, si hasta la ONU ha sido seducida y ha creado una comisión o grupo de trabajo o lo que sea, tan bien remunerado, tan subvencionado, con tan ricas dietas, sobre La Alianza de Civilizaciones.
¿Habrá quién ponga el cascabel realista al gato europeo? ¿Cómo actualizar la Agenda de Lisboa, por ejemplo, que quería convertir a la UE, en 2010, en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo?
10 años después, EE UU sigue aventajando a la UE en 11 de los 15 indicadores básicos de la innovación y la inversión de ésta en I +D sigue estancada "en el mismo nivel que en 2000", el 71% de los EE UU, alertan Dermot Hodson y Marco Simoni en la sugerente obra colectiva After the crisis: a new socio-economic settlement for the EU ).Mientras tanto, tomémonos un par de copas de buen vino.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Susurros y chirridos
La música de cámara requiere una concentración salvaje, tanto de los músicos como de los oyentes, el minimo zumbido o siseo o bostezo hace que peligre el mecanismo sonoro que entre todos tratan de edificar. ¿Cuánto tarda un cuarteto, pendientes todos los instrumentos de acordarse con el principal, ese Seraphin -unos 30 en el mundo- que da nombre al conjunto, en ponerse en marcha y sonar al unísono? Parece que el de esta noche lo consigue en el menuetto del segundo movimiento de Mozart. Los músicos se miran, sonríen, la cosa marcha. Marcharía si la tarde no fuera fría y la gente no llegara de la calle con las gargantas un pelín tocadas. El pundonor de los músicos supera las irritaciones ligeramente contenidas, la necesaria afinación del Seraphin y los aplausos a destiempo tras cada movimiento, mera adaptación, todo el mundo va aprendiendo. Pasemos de quienes en primera fila se entretienen hojendo el programa de mano, inconscientes del rumor que transmiten; de la parejita de enamorados que en la segunda van comentando, graciosillos ellos, las incidencias que tan sonrientes les ponen, con ese bisbiseo tan molesto. Hasta el adagio de Haydn, los dos violines, la viola y el cello funcionan como un mecanismo casi perfecto, hasta ese silencio significativo que el músico vienés ha puesto ahí para que estalle en medio de la sala muda. Pero no ha podido ser, alguien entre el público esperaba justo ese momento para hacer crujir sus cuerdas vocales. La violín primera y el viola se agitan en sus sillas, no así el impereturbable cello.
Cuando llega el descando, los fatigados oyentes no acostumbrados a esta exigente música parecen haberse ido a sus casas. Comienza la segunda parte, toda dedicada a ese esperado Razumovski nº 3. Beethoven mira ceñudo desde arriba a músicos y oyentes. La cosa marcha, otra vez las miradas cómplices, la maravilla del dinamismo contenido, algo sombrío, hasta que, hasta que el regidor, en el allegro, apaga las luces de la sala. Y luego las enciende a toda potencia. Por qué, se preguntan los músicos mirándose. No parece, de todos modos, un episodio perturbador. Ya estamos en el segundo movimiento, ese andante con moto quasi allegretto, tan apacible, relajado, tan clásico, tan sereno. La señora de la fila de atrás aguanta, aguanta la tos, esta vez es la heroína del caramelo, tiene la mano en el bolso, pero se contiene, apenas tímidamente comienza a desenvolverlo, hay algún siseo, pero ella no puede aguartarse, menos mal que llega el final del movimiento y a toda prisa hace crujir el envoltorio y respira. Silencio. Comienza el final del cuarteto, los dos últimos movimientos enlazados, todo va sobre ruedas, ya no pede pasar más. ¿No? Al viola se le deshilacha la cuerda del arco, una hebra primero, la arranca, otra después. Pese a todo la tensión contenida se suelta en ese gran movimiento fugado, que la violín primera lleva con sus compañeros al paroxismo beethoveniano. Aplausos a rabiar.
Para contento del público, cuando el ceño de Beethoven ya había abandonado la sala, los músicos ofrecen un juvenil bomboncito de Schubert, bien ensayado y medido, esa maravilla del adagio del cuarteto en mi bemol, ahora sí, lleno de silencios, los del músico, los del cuarteto, los de la sala.
martes, 1 de diciembre de 2009
Diálogo sabrosón sobre la América corrupta
Pregunta el columnista socialdemócrata a Alejandro Salas, de Trasparencia Internacional, organismo que desde 2001 elabora un Ranking de Percepción de Corrupción, ¿Y qué ocurre en Estados Unidos?
¿Y qué ocurre en Estados Unidos?, le pregunté a Salas, señalando que aparece en el ranking como el segundo país menos corrupto de las Américas, después de Canadá. ¿No debería haber figurado en un puesto mucho menos honorable, considerando el reciente caso de Bernard Madoff y otros escándalos?A ver, pues, qué hacemos cuando la realidad no se ajusta a nuestros deseos -no lo llamemos prejuicios, ¡esa palabra tan fea, tan realista! Podemos ignorarla o despreciarla o bien, por qué no hacemos lo posible por ahormarla, por hacer que la realidad se ajuste a nuestro cuadro mental de expectativas. Eso es. El columnista socialdemócrata concluye con su ansia de justicia no reparada que pronto lo será,
Mi opinión: no me sorprendería que en los próximos años, a medida que salgan a la luz más detalles sobre la escandalosa falta de supervisión financiera durante el Gobierno de George W. Bush, que precipitó la actual crisis económica, EE UU baje algunos puestos en el ranking de corrupción.
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