Nos hemos compadecido de
las víctimas de las grandes catástrofes humanitarias, como en la mayor de todas,
el exterminio de los judíos durante la Shoah, pero qué hay de los verdugos. ¿Quiénes
eran? ¿Cómo pudieron hacerlo? Aquellos hombres grises (Netflix) se interroga
sobre ellos.
Los nazis desplegaron su ejército
en Polonia y luego por todo el Este de Europa antes de invadir Francia. No
tenían hombres para ocupar tanto territorio. Para asegurar las ciudades
conquistadas en Polonia pidieron voluntarios. Se presentaron 160.000. Al
principio, fueron escogidos unos 20.000. Muchos de ellos participaron en
matanzas.
De los 6 millones de
judíos exterminados, 3 murieron en los campos, 1 millón en cárceles, caminatas y
enfermedades asociadas y 2 fueron fusilados. Se formaron unidades móviles
de fusilamiento, policías temporales cuya misión era fusilar a viejos, mujeres
y niños de la retaguardia de los pueblos polacos; a los hombres en buenas condiciones
de salud se les reservó para trabajos forzados. Los batallones estaban
compuestos por hombres comunes que se presentaron voluntariamente. En esta película
documental se sigue a uno de esos batallones de fusilamiento, los Einsatzgruppe, el Batallón 101. Christopher
R. Browning en su libro Aquellos hombres grises. El Batallón 101 y la
Solución Final en Polonia recogió la evidencia de que a aquellos hombres no
se les obligaba a matar, se presentaban voluntarios y si alguno quería desistir
podía hacerlo. De los 500 hombres que componían el batallón solo 12 dijeron no
querer participar. A los que se negaron no les ocurrió nada físicamente. El
único castigo era que sus compañeros les privasen de camaradería, les llamasen
cobardes y les pusiesen a limpiar letrinas.
Browning, en su investigación,
descubrió con sorpresa que no eran hombres comunes sino hombres con estudios,
algunos con doble doctorado. Los principales líderes de los Einsatzgruppe
fueron juzgados en Núremberg. Ohlendorf, padre de cinco hijos, uno de ellos, era
un hombre simpático, tan agradable que en el juicio el juez le dió las gracias
por cómo se expresaba. No mostró arrepentimiento; dijo “mis hombres sufrieron
más que las víctimas”.
La primera acción del Batallan
101 fue fusilar a los 1500 habitantes judíos de Józefów, en el sureste de
Polonia, el 13 de julio de 1942, hombres, mujeres y niños, después de llevarlos
al bosque y caminar y hablar con ellos. Hablaron con ellos, cara a cara y luego
los mataron.
Los hombres del batallón recordaban
con detalle lo que ocurrió la primera vez; se sintieron culpables, hablaban de
la compasión que sus jefes tenían por ellos, pero no por sus víctimas. Luego se
acostumbraron y ya no tenían recuerdos de las siguientes acciones. En otra
acción fusilaron a 1700.
El batallón mató a unos
83.000 judíos y llevó a los campos de exterminio a unos 45.000. Hubo unos 130
batallones. El de Hamburgo fue el cuarto en cuanto a número de asesinatos. 60.000
policías alemanes participaron en los asesinatos. Muchos de ellos siguieron
como policías después de la guerra. En los procesos de los años 60, de los
cientos de juzgados menos de 500 fueron condenados. De los miembros del
batallón 101, fueron juzgados 16, en 1967, y condenados 3.
Esta es la reflexión final
del documental: Los regímenes totalitarios o genocidas siempre encontrarán
gente dispuesta a matar.





