sábado, 29 de octubre de 2011

Del wailjaq al ámbar



Hace algunas semanas alguien hablaba en el periódico, creo que Fernando Aramburu, de la deshabituación general a captar un color que existiría en la naturaleza. El autor daba una palabra que no recuerdo para nombrarlo, era un nombre extraño, pero sin embargo hacía referencia al color de la miel, y que como el idioma no lo nombra lo asociamos a otros colores. Lo he recordado leyendo una entrevista con un escritor ruso Valdimir Makanin, quien afirmaba de modo sorprendente: "Ha habido momentos en que la belleza me ha salvado... Sí, la belleza intenta salvar el mundo. Ella nos acompaña, va a nuestro lado". Mi primera reacción al leer dichas palabras ha sido la de incredulidad, ¿cómo la belleza podría salvarnos?, y luego de ironía. Ya se sabe que los escritores y artistas tienden a comportarse como una aristocracia extramundana, ajena a la vida común. Sin embargo cuando he releído detenidamente lo que Makanin decía he suspendido la incredulidad y he recordado. Le preguntan, “¿Usted cree eso, que la belleza nos salvará?” Y Makanin responde:
“Bueno, a mí, por lo menos, sí ha habido momentos en que me ha salvado... Sí, la belleza intenta salvar el mundo. Ella nos acompaña, va a nuestro lado. Se puede decir que está abrumándonos, preguntándonos: ¿qué estamos haciendo nosotros? A veces, después de hacer algo malo, feo, ofender a alguna persona o incluso matar a alguien... uno piensa que es muy malo, y que está perdido. Y de repente esta misma persona ve un paisaje precioso, montañas... Y en este mismo momento cobra nueva vida y esperanzas para alcanzar en su futuro algo mejor. En esta lucha por el alma de una persona, muchas veces la belleza pierde, pero no se cansa, lo sigue intentado”. 
Entonces he recordado mi viaje de ayer mismo. La extraordinaria luz del atardecer que cubría el paisaje, primero soriano y luego aragonés. Durante una hora o algo más caminar de espaldas al sol poniente fue una pura delicia, algo que deseaba que no acabase. Sentí que la belleza caminaba a nuestro lado. Discutía con mi acompañante si la calidad de la luz sobre los campos secos de Soria era ambarina o melosa o si simplemente con calificarla de amarilla bastaba. Es verdad que en el horizonte se suspendían nubes de lluvia y el cielo amortiguaba la luz, es verdad que el tobogán de los montes del macizo del Moncayo, secos y ralos al entrar en la provincia de Zaragoza por Almazán y Calatayud, potenciaba la tendencia de la luz a palidecer, a diluir el amarillo en ámbar, pero yo aseguraba que lo que veíamos era ese color al que nos hemos deshabituado y que si ya teníamos el nombre, ámbar por qué darle otro, tan raro. Era un paisaje líquido que más que encandilar los ojos pedía ser envasado y bebido a tragos largos. Una belleza que mientras la disfrutábamos ya estaba provocando la melancolía de su desaparición.

Por cierto, busco y encuentro, la palabra que utilizaba Aramburu era wailjaq.

jueves, 27 de octubre de 2011

La reconciliación es un asunto estrictamente nacionalista.


Arcadi Espada lo dice con su lucidez habitual:

"ESTÁ en muchas bocas. «Reconciliación». Al parecer en el País Vasco hay un programa de reconciliación. Supongo que, en buena parte, es la ¿inesperada? respuesta que están recibiendo los que sitúan el perdón en el eje del tiempo nuevo. Tú pides perdón, yo lo acepto y reconciliados quedamos. En lo político debe de ser el eco de la Política de Reconciliación Nacional que impulsó el PCE en 1956. El antecedente es interesante. Los comunistas plantearon la reconciliación como sustitución de la lucha armada, partiendo de la hipótesis de que vencedores y vencidos de la Guerra Civil podrían reconciliarse para acabar con el mal común de la Dictadura. Con independencia del realismo que demostrara en su momento, el proyecto comunista acabó materializándose en la Transición, un tiempo que se quiso sin vencedores ni vencidos.
Al parecer la «reconciliación» vasca también pretende esa paz. O sea que después de que 858 personas fueran fríamente asesinadas, después de los heridos y los agobiantes exilios y sin que este programa de intimidación y barbarie haya producido un rédito político ni siquiera innoble, asesinos y víctimas deberían situarse en el mismo plano moral. Y lo verdaderamente inconcebible: también en el mismo plano técnico, es decir, como si asesinos y víctimas hubieran llevado pistola. Aún más inabordable que esa paz es el «mal común», el proyecto político bajo el que debería aglutinarse la reconciliación. En la estrategia de reconciliación comunista era la democracia. ¿Pero qué proyecto político común puede reconciliar hoy a víctimas y asesinos?
Nada, ninguno.
Basta con examinar fijamente al animalito para advertir qué plomo lleva debajo del ala eufemística. La reconciliación es un asunto estrictamente nacionalista. Líos de familia. Psicodramas. Son los adultos y los muchachos los que deben pedirse perdón, recíprocos. Unos por ser tan impetuosos y apasionados, tan impacientes. Los otros por no comprender el fuego que brota del noble pecho de la juventud. Por lo demás, ellos sí tienen un proyecto político. Por el que luchar, muy reconciliados. El proyecto común es la independencia y la segregación de los españoles: con los cuales, y por ineludibles razones ontológicas, no puede haber reconciliación.
Tapándose la cara con el pasamontañas de la reconciliación decenas de miles de vascos van a apoyar en las urnas las ideas nacionalistas. Que no caducan. Como tampoco caduca, a pesar de los esfuerzos que hagan el Derecho, la Moral y el Olvido, la condición de ex asesino".

miércoles, 26 de octubre de 2011

Flecha en azul, Arthur Koestler


Recuerda Arthur Koestler (AK) un “relámpago iluminador” en una de las entradas de André Gide en su por otra parte tedioso diario; aseguraba el escritor francés que nunca consiguió despojarse de su ingenuidad fundamental. Ese recuerdo lo enlaza Koestler con otra observación, en este caso de Goethe, sobre la “perpetua adolescencia del artista”. Flecha en azul, el primer libro de memorias que escribió Arthur Koestler, está recorrido por esa perpetua adolescencia en la que, según él, vivió hasta los 26 años. Es difícil saber si es una aseveración sincera o una reconstrucción posterior, en orden a la seducción que todo autor trama hacia el lector. Por un lado, podría ser la afirmación enmascarada, y orgullosa, de su singularidad, de su espíritu de artista, que él niega, por otro, el deseo de mostrar el proceso de construcción de su personalidad, durante el cual comete errores, vacila, da tumbos de aquí para allá, pero camina en dirección a su destino, el que marca la flecha del título. En sus autobiografías los autores forjan la imagen que quieren que la posteridad tenga de ellos. La almendra de este relato es el momento en que AK destruye la libreta de estudiante en que anotaba los cursos y notas que había realizado y obtenido hasta entonces, un documento indispensable para culminar sus estudios de ingeniería. Y lo hace cuando estaba a punto de acabar su carrera. Es decir, quema las naves, reniega de una carrera profesional y parte en busca del mundo. Es un relato teleológico en busca de su destino. AK quiere convencernos desde el principio de que como él otro no hay. No veo en ello algo negativo, al contrario, sólo quiero indicar la particular personalidad del autor.

Hijo de una familia de pequeños comerciantes judíos húngaros a los que acecha una y otra vez la ruina, AK alcanza una sólida formación humanística y científica, en el mundo de la Viena decadente, pero culta y febril, de los años 20, con el dominio de varias lenguas. De creerle, desde muy joven estuvo asaeteado por la flecha que le impulsaba hacia su destino, en lucha entre la contemplación y la acción. Se entrega como estudiante a la república húngara de 1919 y a la Comuna de los 100 días, y vive su fracaso; tras romper amarras con Viena y un futuro profesional, se convierte al sionismo y se va a Palestina para construir un hogar para los judíos, donde vive otro fracaso y una temporada junto al hambre; luego viene el inicio del periodismo en París, donde frecuenta a los políticos y a las prostitutas, todo muy literario como se ve, y por fin el triunfo en Berlín, en el seno del más importante grupo periodístico europeo. Primero como redactor científico y luego como redactor de internacional, participando, por ejemplo, en una famosa expedición en zeppelín al polo norte. Sin embargo, en la cima del mundo, ante su escritorio, con secretaria, dos teléfonos, varias amantes, no se ve en la cumbre del éxito, sino en el borde del abismo. Su vida, afirma, giraba alrededor de dos polos: el continuo trabajo y una frenética caza de mujeres, que no le podía satisfacer. Dedica unas cuantas páginas a explicar su obsesiva caza de mujeres, una caza fantasmal y no de placer, asegura, transformando un problema psicológico en una sed obsesiva de valores absolutos. La solución a su neurosis será el descubrimiento y la entrega al marxismo.


Cuál es, entonces, el destino que le espera. El 31 de diciembre de 1931, da el paso de enrolarse en el partido comunista. Así acaba esta primera parte de su autobiografía, que abarca sus años de formación, de 1905 a 1931. Sin  haber leído la segunda parte, que escribió en libro separado, está claro cual es el nuevo destino que le aguarda para poder relatar en la segunda parte, desvelar la maldad del comunismo, como deja claro en la última frase:
“Me parece adecuado poner fin a este primer tomo en el momento decisivo de mi afiliación al Partido Comunista; como en esos viejos seriales, que solían terminar cuando el héroe estaba suspendido de una soga sobre un río lleno de cocodrilos y aparecía luego la promesa: CONTINUARÁ. Pero en ese caso el público sabía que el protagonista no se caería en realidad entre los cocodrilos, mientras que yo sí me caí; lo que hace justamente que este relato, según espero, sea tanto más interesante y edificante”.

martes, 25 de octubre de 2011

Dios no existe, pero es útil




El dios de cada uno (Alianza Editorial), FranciscoMora, catedrático de Fisiología en la Universidad Complutense de Madrid y de Fisiología molecular y Biofísica de la Universidad de Iowa:
“Nuestra mente tiene una ley grabada desde hace millones de años. El código sagrado del ser humano es mantenerse vivo, y no hay otro. Una vez muerto se acabó todo.

La tarea de la supervivencia ha sido codificada en nuestro cerebro a través de dos mecanismos  fundamentales, el placer y el dolor. Especialmente el primero, un engaño tan fructífero que lo hemos conservado 500 millones de años, desde el mismo instante en que la naturaleza lo creó. Es el invento más efectivo que hemos encontrado para mantener al sujeto vivo. Es un engaño, pero funciona. Si te hacen falta proteínas, tu cerebro, que sabe que tienes que alimentarte, anticipa lo gustosa que te va a resultar la carne.  Lo que hay detrás de todo ello no es lo bien que te lo vas a pasar, sino el mero hecho de cumplir las funciones esenciales para sobrevivir.
 Dios existe, pero sólo en cuanto concepto. Desde esa perspectiva, un ser supremo es tan real como un caballo. Es una idea que ha creado mi cerebro con un objetivo, el de sobrevivir. Esa es la ley verdaderamente sagrada, no la que venden las religiones.  De modo que si existe la idea de algo tan poderoso que hace que nos unamos y seamos fuertes juntos, si hay una entidad en la que podemos cobijarnos y a la que podemos rezar, la idea nos es útil y la usaremos.
 La cuestión principal de nuestros tiempos es la enunciada por George Steiner, para quien todas las culturas y todas las religiones son mortales. El cristianismo va a morir, como le ha ocurrido al marxismo. Estamos entrando en una nueva era, la de la cultura postreligiosa, pero todavía no barruntamos qué es lo que va a venir. Sería extraordinario poder atisbar cuáles serán los cambios que van a producirse en los valores y en las normas que dirigirán nuestras conductas los próximos siglos”. 

Terrorismos


Scott Atran, antropólogo, profesor de la Michigan University:
La burbuja doctrinal compartida y mas raramente en solitario engendra terroristas, sí. No se requiere más, aunque a menudo hay más (una agenda de lucha comunal, una humillación prolongada, una fraternidad azuzadora y recompensadora, por ejemplo). Pero yo he insistido en que se ha exagerado la importancia fanatizadora de las religiones respecto de los secularismos (anarquismos,  comunismos, fascismos, indigenismos, nacionalismos…): Comparten idéntica valencia y eficiencia como arietes del terror”.
 Todas las personas creen que su mundo es el correcto; todos tenemos un sesgo de realidad, incluso nuestros científicos. Y si las personas se sienten ultrajadas, si creen que su gente está siendo atacada, entonces atacarán a su vez a los objetivos más fáciles que puedan encontrar. Y resulta que estos objetivos son personas que no tienen nada que ver… me parece que  para respetar a esas  personas, a los que han muerto, a las víctimas, tenemos el  deber de entender este fenómeno y abordarlo de una manera más interesante y que pueda resolverlo, en lugar de hacerlo con bombas y retórica que no pueden solucionarlo en absoluto”.  

lunes, 24 de octubre de 2011

Del Urbión a la Laguna Negra



A finales de octubre, con el otoño dejándose caer por los bosques, pocos paisajes pueden verse ahora mismo en España, tan hermosos como el de la Laguna Negra descendiendo desde el Urbión.


El paseo se inicia en el pico de Santa Inés, discurre por los densos pinares sorianos de pino silvestre hasta el alto de las tres mojoneras o de las tres uves; sigue por la cuerda que separa los valles del Ebro y del Duero, éste recién nacido; del lado de la Rioja los montes pelados como piel de elefante, del lado castellano la marea verde de los pinares; remonta hasta el pico Urbión bordeando la cubeta glaciar y desciende luego por los humedales de la sierra, junto a las lagunas del Urbión y Helada, con muy poco agua en estas fechas, y por fin se adentra en un sendero tan escarpado como hermoso.


La primera vista parcial de la Laguna Negra desde lo alto del circo glacial en cuyo fondo se asienta, entre las hojas del serbal y las rocas fragmentadas, deja sin habla. Después bordeando la cornisa es imposible separar los ojos del maravilloso espectáculo, el círculo del agua abajo, el arco rocoso roto por el hielo de frente, el color de las hojas de serbales y hayas, de abedules y álamos, de robles y hayas y de brezos en las laderas que caen sobre el agua.

La bajada por un sendero de roca y grava suelta se hace peligrosa si no se quiere renunciar a mirar, si no se quiere dejar de fotografiar.


Abajo, a pie de la laguna tanta belleza deslumbra, el agua desaparece bajo el reflejo de los colores que descienden con la tarde. No importa el cansancio, ni el gentío que se aprieta en la pasarela de madera que recorre los márgenes, ni el atardecer que amortigua la luz. Pobres los que estos días no puedan ver este espectáculo.

domingo, 23 de octubre de 2011

Sigue el espectáculo


No otra cosa que una anotación a pie de página o un link o mero enlace entre muchos otros en el texto de esta época será lo de estos días, a pesar de que saquen a pasear el adjetivo, ¡histórico!

¿Quién iba a decir que el taimado, el inteligente, el Fouché de la España moderna, el brillantísimo Alfredo Pérez Rubalcaba iba a aparecer en público con los ojos humedecidos, el más listo de los políticos españoles en activo al decir de los cronistas, y no sólo él, en compañía del lehendakari socialista que, más efectista, más torpe, se lleva el pañuelo a la cara? En fin, un acto más, después de que tres encapuchados anunciasen que dejaban de matar, aunque lo hiciesen sin desencapucharse y sin entregar las armas a quien corresponde, los agentes del ministro del interior, el sustituto del hombre de las lágrimas, un acto más en el que el partido centenario sigue bajando escalones hasta ponerse a los pies de Telecinco. ¿No les extrañará que algunos, muchos de sus muchos votantes, recuperen su condición de ciudadanos?


¿Con quién enlazan, a qué masas recuerdan estas masas que en Bilbao o en San Sebastián corean a los asesinos, con qué época, con que periodo de la historia europea, cuándo millones de personas gritaban ¡ETA, mátalos!, o no era ese el eslogan y eran otros los eslóganes, muy parecidos, aunque ayer tampoco lo gritasen y gritasen otra cosa, no sé cual, qué más da, a quién puede importarle, por muy gigantesca que fuese la manifestación?

viernes, 21 de octubre de 2011

Anuncian que van a dejar de matar



En el pasado siglo XX dos agitadores alcanzaron la excelencia en la manipulación de la opinión pública, uno muy conocido, el nazi Goebbels, y otro menos pero probablemente más brillante, el comunista Willy Münzenberg. Los dos tenían un mismo objetivo, disimular las intenciones ocultas del estado totalitario para el que trabajaban. A rasgos generales su trabajo consistía en seducir a la población para que se adhiriese gustosamente a su causa, ocultando el programa de terror de sus respectivos movimientos. El primero era un artista de la mentira revestida de verdad objetiva y el segundo de las medias verdades; el primero iba directo al corazón de las masas, el segundo utilizaba a intelectuales de relumbrón –los llamados compañeros de viaje- para participar en campañas por la paz y el progreso contra el fascismo. Tuvieron notable éxito. Toda Alemania –o casi- siguió como un solo hombre al partido nacionalsocialista. Políticos liberales y socialistas, escritores y científicos de buena fe participaron en congresos y campañas antifascistas en la Europa de los años treinta cuyo objetivo era reforzar a los partidos comunistas que seguían fielmente los dictados de Moscú.

Desde la época del antifranquismo el movimiento etarra ha sido un brillante alumno de aquellos genios de la propaganda. Primero engatusaron a buena parte de la izquierda como guerreros necesarios contra el Régimen. Luego convencieron a muchos políticos, periodistas y comunicadores que la lucha armada en favor de la nación era una causa progresista. Sus atentados, secuestros y asesinatos eran auténticas bombas informativas que abrían todos los telediarios. Hasta su final agónico, sin disolución ni entrega de armas, lo han convertido en un acontecimiento. De creer a muchos de esos periodistas y políticos, algunos tan tontos como muy trabajadores, deberíamos estarles agradecidos por anunciar que van a dejar de matar.

Por cierto, el discurso de Zp, el mejor que le he oído nunca. Lástima que haya dejado lo mejor de sí para el final.

lunes, 17 de octubre de 2011

Fervor

Madrid, 15 octubre 2011

¿Es cuestión de fervor? ¡Ese afán por levantar los brazos!

Visita del Papa a Brasil
“El 15-M es emocional, le falta pensamiento. Si laemoción es apta para destruir resulta especialmente inepta para construir nada. Las gentes de cualquier clase y condición se reúnen en las plazas y gritan los mismos eslóganes. Todos están de acuerdo en lo que rechazan, pero se recibirían 100 respuestas diferentes si se les interrogara por lo que desean”. (Zygmunt Bauman).
 El mismo fervor que pierde a los finos analistas de la actualidad (E. Gil Calvo).
"Un PP que no solo es heredero de Fraga y de Aznar sino que además entronca con la peor tradición de la derecha española, que se remonta mucho más atrás de la dictadura franquista hasta el caciquismo territorial de la restauración canovista. Y esta regresión hacia las cavernas del conservadurismo católico parece hoy difícil de evitar".


jueves, 13 de octubre de 2011

Primero la impresión, después la cita, más tarde la anécdota


A tono con la faz de hombre silencioso y dizque juicioso, el país está depositando en Rajoy una esperanza muda, contraimagen del optimismo loco y resultón del votante de 1982 ante Felipe González. Es una esperanza poco crédula y en muchos casos ya defraudada antes de que comiencen las labores de gobierno, pero qué sería de nosotros sin un rayo de luz. No es que los tiempos sean atroces, ni mucho menos, pero ahí está colgada la amenaza, difusa, parecida a la de otros tiempos que no vivimos pero que hemos leído en libros o visto en documentales y películas. No faltan profetas del desastre y cifras que se oscurecen cada día y el tiempo está como a la espera.

“Resulta curioso que los acontecimientos verdaderamente importantes que alteran por completo el curso del destino de una persona se presenten bajo una apariencia insidiosamente trivial. Los primeros síntomas del cáncer son mucho menos dramáticos que una rodilla magullada; cualquier psiquiatra sabe que los conflictos reales del paciente se hallan ocultos detrás de ideas y sueños que el mismo descarta como carentes de importancia. Si llevas un diario y relees lo que escribiste al cabo de varios años, siempre te sorprenderá encontrar que los acontecimientos que más importaban en aquel momento están extrañamente minimizados y se mencionan sólo de pasada. La verdadera tragedia rara vez sirve para un buen drama”. (Arthur Koestler, La escritura invisible, 1954)

“En un congreso de escritores celebrado en Moscú, después de haber escuchado numerosos discursos que prometían la felicidad universal en un mundo nuevo, André Malraux preguntó de pronto: “¿Y qué hay del niño atropellado por un tranvía?”. Se hizo un penoso silencio; luego alguien dijo, en medio de la aprobación general: “En un sistema de transportes socialista perfectamente planeado no habrá accidentes”.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Por el Valle del Cerrato palentino



Antes de entrar en el valle del Cerrato palentino, hacemos una parada en Villafuerte. Es un pueblo sobre un cerro que tiene una buena panorámica sobre el valle del Esgueva. Hay una iglesia de origen románico, muy restaurada y desmejorada desde que la Diputación provincial se llevase para su palacio la armadura mudéjar. Destaca ahora la armonía de su portada. Muchas veces he pasado delante del castillo con la bici, pero no sospechaba que fuese tan interesante. Esta al cuidado de Javier, miembro de la Asociación de Amigos de los Castillos que lo está restaurando y que se ofrece amigablemente a explicar el proceso de restauración. Se conserva bastante bien el patio de armas, una dependencia bajo el antiguo granero que ahora sirve de recepción y la torre del Homenaje. Esta torre con cinco pisos impresiona por su hermosa factura, la escalera de caracol, las bóvedas de sillería o uno de los techo con vigas de olmo, conservadas desde 1470 que fue cuando un rico converso ennoblecido, Garci Franco de Toledo, lo mandó construir.


 A la salida, en un bar de la plaza, en la tele del fondo Rubalcaba departe con Rajoy, en este día del desfile del ejército con mayor tranquilidad de la que uno podría sospechar de dar crédito a los rifirrafes de la campaña en marcha.
El valle del Cerrato está en el sureste de la provincia de Palencia. Lo recorre la carretera y el río que le da nombre, aunque más que río es un arroyuelo, del que apenas se adivina el agua bajo el follaje. La carretera está vacía, apenas nos cruzamos con un camión lechero, los pueblos adormecidos y sus habitantes viejos, como si todo el valle se estuviera despidiendo.
Una guía hablaba maravilla de la ermita mozárabe de Hérmedes de Cerrato, sin embargo sólo a través de una mirilla de la puerta hemos podido ver el gran arco de herradura que se abre al altar de la Virgen. 

En Cevico Navero hemos visto la portada románica y una contraportada renacentista, pero no el artesonado mudéjar de la iglesia. Eran pasadas las dos y media de la tarde y no hemos querido molestar a quien podía dejarnos las llaves. Cevico Navero conserva de su antigua muralla medieval un par de puertas junto a su Calle Real, pero lo más llamativo es la montaña de yeso bajo la que se construyó el pueblo. Unas cuantas bodegas agujerearon la montaña, ahora se han convertido en un mesón lleno de recovecos donde están las mesas del comedor. Se come bien y a buen precio.


En Villaconancio llama la atención la cabecera de la iglesia de San Julián y Santa Basilisa, con doble ábside y con una restauración reciente que la ha dejado como una tarta de boda. A lo lejos, al otro lado del pueblo hay un roble centenario, uno de los poco que quedan tras la gran tala del valle en siglos pasados. Los vecinos lo llaman la mata.


Vertavillo debió ser en sus tiempos un pueblo importante, se nota en la traza de sus calles y algunas casas, en la hermosa iglesia, en las puertas de la muralla que aún quedan, en el hermoso rollo. Desde la Puerta del Postigo se divisa el valle dorado por la luz del atardecer. De vuelta a casa, cerca de Dueñas, nos paramos un momento para ver el lento y majestuoso ascenso de la luna iluminada y llena.

Después de ETA



07-11-2001. José María Lidón. Getxo.

Espigo en un artículo de Fernando Savater esta cita del escritor y fotógrafo Willy Uribe:


"Quien piense que esta larga lista de muertes no va a dejar un rastro trágico en la historia y en una larga lista bibliográfica es un iluso o un fanático, o ambas cosas. ¿Cómo se recuerda a los Gobiernos militares de Argentina y Chile? ¿De un modo amable?".

Uribe ha publicado un libro de fotografías, Allí dondeETA asesinó (Los libros del lince), sobre los lugares de Euskadi y Navarra donde los terroristas asesinaron. Las fotografías las ha ido tomando en el día y la hora del año de cada suceso.

Agrega Savater:

“Algunos se ofrecen, generosos ellos, a verificar la tregua forzosa y oportunista del terrorismo: pero ¿no deberían verificar antes sus crímenes, hacer un viacrucis por la tierra que empaparon de sangre y a través del pánico de tantos que echaron tierra sobre la sangre para no buscarse problemas?”.

Willy Uribe escribe sobre la foto que encabeza esta nota:

“A José María Lidón, catedrático de la Universidad de Deusto y magistrado de la Audiencia Provincial de Vizcaya, lo asesinó ETA porque no encajaba en su proyecto totalitario y criminal, pero, sobre todo, porque luchó contra ella”.

domingo, 9 de octubre de 2011

Cabreados


Somos muchos los cabreados y de ninguna utilidad nuestro cabreo.

"Un día cualquiera.
Sólo en un periódico, tan solo uno y por lo tanto parcial con los suyos, aparecen hoy, 5 de octubre, las siguientes informaciones.
    Un empresario (Dorribo) acusa a un ministro (Blanco) y a otros dos políticos de cobrar elevados sobornos. La cita fue en una gasolinera. Han dimitido dos de los tres.
     El Presidente del Banco de España (Fernández Ordóñez) autorizó a los directivos de cajas reflotadas con nuestro dinero que se llevaran cientos de millones a sus casas. Vienen retratados en la prensa.
     La Institución Ferial de Extremadura (Quintana) investigada por blanqueo de capitales, desaparición de efectivos y facturas falsas.
     El consejero de empleo de la Junta de Andalucía (Viera) investigado por la trama de los ERE fraudulentos, desvío de fondos de reptiles y subvenciones a empresas con familiares del consejero en nómina.
     Las instituciones penitenciarias discuten si es legal ponerle una pulsera telemática al jefe de la trama Gürtel (Correa).
     Un informe del Parlamento vasco descubre que hay un despilfarro de 400 millones en las diputaciones por duplicación de funciones, innecesarias incluso para los vascos.
     La televisión nacionalista catalana gastó dos mil millones entre 2007 y 2009, que es el equivalente de lo ahora recortado en sanidad y educación. Viene a salir a quirófano por presentador.
     Podría seguir poniendo ejemplos, claro, estos son los de un sólo día y un periódico que trabaja para uno de los varios negociados políticos. Seguro que en los diarios de las otras bandas se expone algo similar, pero protagonizado por los competidores. Ayer decía algún informativo, citando fuentes de la policía, que en España hay instaladas casi quinientas organizaciones mafiosas. De algo vivirán.
     Es asombrosa la confluencia del consorcio político, el financiero, el mediático y el mafioso. No hace tantos años cada uno trabajaba por su cuenta, aunque procuraba no molestar a sus semejantes para no ser molestado. Ahora todos trabajan mezclados y apretados como en un funeral islamista, en desorden y con la más grosera chapucería, ya que el dinero circulante se ha reducido considerablemente y los nervios andan muy alterados. Las cabecitas que afloran en la charca pública se multiplican como ranas en celo. Emergen sólo las más necesitadas de ayuda. Hay miles boqueando por debajo, aguantando la respiración con ojos desorbitados.
 La confluencia tosca, caótica de los cuatro poderes, cada cual más aterrorizado por la ruina inminente, es sin duda el elemento más interesante de la democracia mediática española sometida a restricción de crédito. Como en un laboratorio, podemos observar ahora el comportamiento del predador en condiciones de penuria.
 Veremos lo que queda de la democracia, no tras las elecciones, sino cuando los perdedores lancen su ataque final, desesperado, tratando de conservar un puñado de euros".

miércoles, 5 de octubre de 2011

De cada cuatro, tres personas aniquiladas


Muy a menudo encuentro gente que dándose puñados en el pecho afirma, este es el peor de todos los tiempos, o nuestros hijos vivirán mucho peor que nosotros. Son gente que no echa la vista atrás, a cualquier periodo del pasado. Esto decía, por ejemplo, Arthur Koestler hacia 1951:
“Manteniéndome siempre dentro de lo prudente, puedo afirmar que de cuatro personas que conocí antes de los treinta años, tres fueron posteriormente aniquiladas en España, torturadas hasta la muerte en Dachau, ejecutadas en las cámaras de gas de Belsen, deportadas a Rusia, o liquidadas en este país; algunos se arrojaron por la ventana en Viena o Busapest, otros fueron destruidos por la miseria y la falta de sentido del exilio definitivo”.

martes, 4 de octubre de 2011

Rescate público, beneficio privado


¿Cómo es posible que se premie a los directivos que llevaron a sus cajas a la ruina? Novacaixagalicia, Caja Castilla-La mancha, CatalunyaCaixa, CAM.

Pensamos que nuestro voto individual, solitario, no vale nada. No es cierto. ¿Qué pasaría si cada uno de nosotros dijese que no votará a ningún partido que no prometa denunciar y enviar al fiscal a los directivos de esas cajas, o bancos, que han hecho horrendos negocios, que son responsables de una nefasta gestión, que han utilizado el dinero público del rescate para pagar indemnizaciones millonarias?

Los bancos y cajas han socializado el riesgo y privatizado los beneficios. Los políticos lo han consentido. Nosotros podemos hacer que los responsables paguen por ello.

lunes, 3 de octubre de 2011

El matrimonio destruye lentamente cualquier sentido de moral





"Pero la realidad es que no puedes estar casado con alguien durante veinticinco años y seguir siendo inocente. Según mi experiencia, el matrimonio destruye lentamente cualquier sentido de moral o de lo que es bueno y lo que es malo. La verdadera pérdida de la inocencia ocurre durante el matrimonio".
"Los libros ya no instruyen a la sociedad, nunca más volverá la ficción a lo Dickens o Stendhal. Actualmente la televisión hace un trabajo mucho mejor que la novela. Una serie como “The Wire”, por ejemplo, hace lo que antes era tarea de la literatura. Gracias a esa serie descubrí que los traficantes de drogas se deshacen de sus móviles semanalmente, y que lavan dinero a través del negocio de bienes raíces. Esas son noticias interesantes, y la televisión es la indicada para darlas".
"Mis padres no eran lectores y crecí pensando que no era mejor que nadie. Por eso siempre quise escribir novelas que no excluyan a nadie".

Son opiniones de un novelista, es decir, de alguien que trabaja con su experiencia e intuición, no son conclusiones derivadas de un arduo trabajo de investigación sociológica o antropológica. Sin embargo, hacen pensar e invitan a buscar sus libros para ver cómo esa opiniones se traban en una historia. Aún no he leído nada de Franzen, pero ya va siendo hora de subsanar esta laguna.


Sin embargo, de este artista, Anselm Kiefer, no espero nada: 


"Nuestra vida está basada en la decepción, desde pequeños. Luego se convierte en una desilusión que nos conduce hasta el final, cuando nos volvemos espíritus".

Que ahora lo llamen al Palacio Real y triunfe en la ópera es un buen síntoma de su inanidad, la inanidad de los burgueses cultos que gastan nuestro dinero en sus sofisticados entretenimientos. De este modo lo introduce el periodista:

"Encerrado en su atelier, el artista alemán más francés("pero yo quiero ser artista europeo", reivindica) asegura que vive al margen de lo que se opine de él. Y cree que no es su posición de privilegio la que le permite adoptar esa postura. Es como debe ser, y punto. "El arte tiene que estar en el underground, yo estoy en el underground. Trabajo en niveles diferentes, mucha gente no ve lo que hago. Quizá no lo entiende. Pero me da igual, ya lo verán en otro momento". Ni siquiera, asegura, se siente especialmente decepcionado por la gente que le ríe las gracias sin entenderlas. "Nuestra vida está basada en la decepción, desde pequeños. Luego se convierte en una desilusión que nos conduce hasta el final, cuando nos volvemos espíritus". Y para ese día, aunque sea solo en determinados momentos, ya está preparado".

domingo, 2 de octubre de 2011

Europa no crece, pero el mundo sí



“La economía mundial, en su conjunto, ha seguido creciendo: retrocedió en solo un 0.6% en 2009 y luego repuntó al alza en un 5% en 2010, según el FMI. Los últimos cuatro años han resultado fatales para nosotros, pero buenos para los chinos, los indios, los brasileños e incluso los africanos. Nigeria está creciendo en un 9% al año.
 Gran parte de África, habiéndose estancado en los 80 y los 90, ha empezado a crecer como un tigre asiático, elevando gradualmente la esperanza y los estándares de vida, reduciendo inexorablemente las tasas de nacimientos y la pobreza. Dado que en África se encuentra mucha de la población más pobre del mundo, estas son unas excelentes noticias para cualquiera que se preocupe por la humanidad en su conjunto. Hay un largo camino que recorrer, pero cada vez se demuestra más que los pesimistas que dijeron que África jamás podría emular a Asia están equivocados”. (Matt Ridley). Lo tomo de aquí.