lunes, 23 de marzo de 2009

The Visitor y un éxito en Internet

Con cuan poca cosa se puede montar un éxito, ya sea en el cine, en la tele o en Internet. En el cine, por ejemplo, abundan las pelis de bajo presupuesto, pero de abundantes buenos sentimientos. Pongamos, por ejemplo, un hombre cercano a la jubilación que se queda sólo tras la muerte de su esposa. Pongamos unos inmigrantes ilegales que, por equivocación o no, ocupan un piso que no es suyo. Juntemos dos necesidades y el roce. La necesidad de compañía por parte del prejubilado, la necesidad de los ilegales de apoyo por parte de un hombre con contactos y dinero para salir del aprieto, y el roce que da la cercanía, la vida en común, el empezar a conocer al otro.

Por supuesto, los ilegales son simpáticos, jóvenes, agradables, con oficios que molan -músico él, artesana de mercadillo, ella-, y el blanco, legal, enrollado, profesor universitario y hasta se presta a tocar el bombo. Si ocultamos las cosas desagradables, que una situación como esa conllevaría, -podíamos probar a cambiar las profesiones, la edad, la sonrisa, la bonhomía-, entonces tendremos una de esas pelis de buenos sentimientos y lágrima fácil, como ésta, The Visitor. Eso sí la peli está bien hecha, formalmente limpia como una escultura clásica, nítida en la exposición, controlados los actores en su gesto y controlada la puesta en escena, lineal en el guión, fácil de comprender, previsible, apta para todos los públicos y sensibilidades. Si te convence la ingenuidad y el buenismo ambiente, esta es tu película.
El arte no sólo ha de ser bello, también verdadero. Compárese con Gran Torino.

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También es fácil crear un éxito en Internet. Cada media hora se descubre un genio en la red. Haz un corto, pide financiación, hay un montón de entidades a las que les sobra el dinero o les sobraba al menos hasta un minuto antes de la crisis -consejerías autonómicas, concejalías de cultura, cajas de ahorro. Habla de él en los foros, busca un contacto en la prensa de papel, El País, por ejemplo. No tengas empacho en el autoelogio, habla por ejemplo del número de descargas que has logrado -50000 descargas dice este autor, aunque el contador sólo señale 4300, inunda las redes sociales. Marketing viral, llaman a lo que antes se decía boca oreja, en la palabra está la cosa. Así, esta Nave #527.
"Hay dos maneras de mover un corto: por el canal tradicional, es decir, estrenarlo en una sala para unas pocas personas y presentarlo luego a festivales. U optar por Internet. Antes del estreno en junio de 2008, lanzamos cuatro microtráilers de 20 segundos en MySpace".
No digo que sea un mal sistema, no digo que la cosa no tenga interés. Nada como juzgar por uno mismo:

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