sábado, 4 de abril de 2026

Una muralla China sin aves

 


Este es uno de esos lugares de la geografía humana en los que lo que se ve no coincide con la imagen que te habías formado. Aunque humana, la muralla parece sobrehumana por sus dimensiones, 6.700 km (21.000 si se incluyen todas sus ramificaciones) recorriendo cordales de varias cordilleras y valles, lleno de parapetos defensivos, escaleras y torreones de vigilancia. Uno imagina la potencia del imperio o de las dinastías que la construyeron, imperios llenos de esclavos para quienes la obra valía más que las miles de vidas que aquí trabajaron y murieron.




Una obra de ingeniería perfectamente diseñada, construida con hangtu o tierra apisonada: capas de tierra, grava y ramas compactadas en moldes de madera o sillares labrados, dependiendo del material de la zona, escalones con desniveles pronunciados, asimétricos, pequeñas canalizaciones para derivar el agua, arcos y ventanas para las torres que emitían o recibían señales de humo o fuego y pequeños cuarteles de vivienda para los soldados. 




La Gran Muralla es una inmensa red de fortificaciones construida a lo largo de 2.000 años (del s. V a.C. hasta la dinastía Ming) - un 8% en buen estado - frente a las invasiones nómadas del norte, mongoles y xiongnu, también como vía de comercio, inmigración y comunicación. No es una muralla continua, sino una serie de muros, torres de vigilancia y cuarteles que atraviesan 15 provincias.




La altura promedio es de 6-7 metros, con base de 7-8 metros y una anchura de hasta 5 metros. Las torres de Vigilancia se situaban cada 500 metros o menos. La muralla serpentea por las crestas montañosas y valles alcanzando pendientes de hasta 70 grados. Se usaron carretas de una sola rueda y sistemas de poleas para mover los materiales.


No es fácil hacer unos pocos kilómetros de muralla, hay que estar en forma, por la irregularidad de los escalones y su material, por las pendientes pronunciadas. Pero merece la pena comprobar su magnitud.




Una de las cosas que sorprenden, no solo en la ruta por la muralla, es la ausencia de pájaros y de insectos. Es conocida la campaña iniciada por Mao en los años 50 argumentando que los gorriones comían demasiado grano. Se organizaron movilizaciones para espantarlos para que murieran de agotamiento, además de destruir nidos y huevos. Casi los extingue, provocando como derivada una plaga de insectos y una hambruna masiva. Las plagas de langostas devastaron los cultivos, contribuyendo a la Gran Hambruna que causó millones de muertes. Solo desde el 2001 los gorriones están protegidos.




La disminución del resto de pájaros tiene otros motivos: las nuevas grandes ciudades como islas de calor; nuevos parques sin la vegetación adecuada; deforestación; la concentraciones de rascacielos más grande del mundo, que son trampas mortales para las aves migratorias que chocan contra los cristales; la contaminación lumínica que altera sus ciclos de sueño y reproducción; la contaminación acústica que "tapa" el canto de las aves, dificultando que encuentren pareja o señales de advertencia; los pesticidas.  


EnChina todo es a lo grande, lo nuevo y lo viejo, la extinción y la construcción, los ideales y las catástrofes.


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