viernes, 23 de enero de 2026

Cuando mi opinión no vale nada

 



Pongamos sobre la mesa, la Dana de Valencia y el descarrilamiento de Adamuz. Tiéntate la ropa. Quizá ya sabes o crees saber qué es lo que ocurrió. Seguramente te has formado una opinión leyendo los medios que normalmente sigues. Esos medios y tú con ellos se han balanceado en distinta dirección en uno y otro caso. Balancear quiere decir que en un caso viste claramente a los culpables y en el otro los salvaste de culpa.


Qué sabemos tú y yo de lo que ocurrió realmente. Yo no soy ingeniero ni meteorológo, no sé cómo funciona protección civil ni he participado en tareas de rescate. Así que no tengo idea de cómo se produjeron las cosas. Solo sé que en un caso se produjo un chaparrón enorme e inesperado y en el otro un descarrilamiento desacostumbrado. Que en ambos casos ha habido muchos muertos. También sé que la información que me llega está separada por un río de orillas enfrentadas. En ambos casos, en la Dana y en el descarrilamiento, los medios convirtieron la tragedia en espectáculo. Agarraron de los huevos al suceso y no lo soltaron durante varios días, ordeñándolo como a una vaca hasta la obscenidad.


Como tú, sé que hay imponderables, que nuestro control de las cosas es limitado y que hay una cosa que se llama relato: unas gafas que te regalan para que a través de ellas mires la realidad deformada. Debería sorprenderte como a mí encontrarte en medio de apasionadas disputas defendiendo una causa sin tener ni idea de lo que estás discutiendo. Por qué habría de ponerme de su lado si lo desconozco todo. Por qué defender con pasión su puesto, qué gano yo con ello.


Eso quiere decir que renuncio a saber. Evidentemente, no. Quiero saber quiénes son los responsables para que sean castigados y cuando llegue el momento votar en consecuencia. Me enfada que después de una grave irresponsabilidad sigan en sus puestos. Espero que la justicia en cada caso establezca la verdad y con ella responsabilidades. Tengo una idea del país al que me gustaría pertenecer. Ahora mismo no veo ningún proyecto que me apasione. Pero antes que eso quiero que las cosas funcionen y que los que cobran sueldos públicos se responsabilicen de lo que hacen.


No hay comentarios: