The Courier (El espía inglés)
Quizá lo más reseñable de esta película británica un tanto fría sea una aproximación veraz a la figura de Nikita Khrushchev, el dirigente que sucedió a Stalin tras su muerte y cuya figura ha sido vista durante mucho tiempo con una cierta simpatía tras el llamado proceso de desestalinización. Aquí, más bien al contrario, aparece como el dirigente soviético rudo y fanático que afirmaba que "cualquier persona que se opusiera al régimen soviético no podía estar bien de la cabeza puesto que ningún ciudadano en sus cabales se opondría al mejor sistema político del mundo".
Khrushchev llevó el mundo al límite de la guerra nuclear con la crisis de Cuba. Muchas películas y documentales han tratado ya el episodio. Aunque en esta ese es el tema de fondo, la trama describe al agente soviético y al comerciante inglés que, jugándose la vida, hicieron llegar al MI6 y a la CIA los documentos que mostraban la escalada nuclear de la URSS en Cuba. Tanto Nikita Jrushchov como la URSS aparecen sin ningún matiz que les absuelva. La película es pues instructiva aunque le falta el nervio de la emoción.
La mujer del espía
Como en la anterior también aquí un comerciante se ve implicado en una trama de espías. En un viaje a la Manchuria ocupada el espía del título traba conocimiento de los experimentos inhumanos del ejército japonés en tierras chinas. Cuándo vuelve a Tokio trae consigo las pruebas y se muestra dispuesto a darlas a conocer en Occidente para que se sepa la catadura del Imperio japonés. La mujer del espía se entera y decide ponerse a su lado pase lo que pase. Es entonces, como en el buen cine clásico de espías, cuando se muestran las verdaderas intenciones del director y guionista: el enredo sentimental de la pareja protagonista. Para uno la actividad de espía es una excusa para solventar sus asuntos sentimentales, para la otra es una prueba de fidelidad al marido.
Si en The Courier la guerra ya ha quedado atrás y lo que nos cuenta más que la posguerra es el inicio de la Guerra fría, en la japonesa La mujer del espía la historia comienza poco antes de que Japón entre en la guerra pactando con las llamadas potencias del eje. Las dos entran en el género de películas de espías, pero si la primera es fiel al suceso histórico, y el asunto principal es el coraje de los dos espías implicados que salvaron a la humanidad de la catástrofe, en la segunda la vida sentimental de los protagonistas se enreda como la hiedra en su actividad de espionaje.
Si la primera es mecánica en su ejecución, muy pendiente de la historia que quiere contarnos, la segunda busca patrones clásicos, formalista al estilo oriental, con planos largos, ritmo lento, fiel a la escenografía de la época, con actores algo hieráticos, con una interpretación demasiado contenida, más atenta a lo cinematográfico que al suceso histórico.



No hay comentarios:
Publicar un comentario