domingo, 18 de abril de 2021

Aguas infernales



Nota al pie, dentro de una nota al pie de página que acompañe la explicación contextual a este documento que da cuenta de hasta donde llegó la inundación, subnota pues, como subnota será aquella en la que aparezcan los nombres mencionados más abajo en una historia futura de la literatura en español. Hace unos días nosecuántos espantados firmaron un documento muralla para «cortar en seco el avance del fascismo en nuestro país», llamando a que la izquierda tome el poder «en la Comunidad de Madrid después de 26 infernales años». Entre ellos estaba una 'escritora', Elvira Lindo. Está en su derecho firmar cuantos manifiestos quiera, aunque coincida en los mismos días con su aceptación el cargo de Presidenta del Patronato de la Biblioteca Nacional -un mogollón de gente en ese patronato, ¿qué harán?-, quizá para agradecer servicios prestados o por prestar -ella creerá que merece la Presidencia del Patronato, cómo si no podría seguir dividiendo aguas en sus columnas de opinión-, a cambio, como 'escritora' y como presidenta de la cosa, con sus dietas, debería velar por el buen uso de la lengua con la que en casa se ganan la vida -también su esposo escritor firma. Entre los firmantes también estaba el Presidente del Instituto Cervantes y consorte, ambos igualmente escritores, cargos, el de aquella y el de este, al servicio no de unos sino de todos los contribuyentes, quienes les pagan salarios y dietas. ¿Se ha convertido el idioma común es un bien al que poner a salvo de la tiña adherida en las zarpas y la lengua del fascismo?


Habrá quién este dolido por haber sido expulsado de la izquierda por esta mezcla de incompetencia, ignorancia y fanatismo en el poder, al contrario, deberían estar agradecidos, lo mismo que deberían estarlo los republicanos con respecto a Trump, los conservadores con respecto a Cameron y Johnson, los catalanistas con respecto a Puyol Mas o Puigdemont, los socialdemócratas con respecto al sanchismo o, ya de paso, los comunistas con respecto a Stalin Mao Castro o los jemeres rojos. Convertir la decepción en agradecimiento es la vía hacia la autonomía personal.


Vayan ustedas, pues, Marta Sanz y Sara Mesa, Almudena y Elvira, Manuel Rico e Isaac Rosa componiendo une novele que se atengue a le nueve códigue lingüístique.


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