miércoles, 17 de junio de 2026

La frase

 

 


Cada mañana habría que salir a la calle, mejor al campo, para atrapar una frase que sea enteramente tuya. Esta misma idea, que haya una frase que te pertenezca por completo. Si sales a la ciudad todos son reclamos. Estás agotado, acogotado. Lo más difícil, que sea tuya y le sirva a otros. Otros como tú, no los otros de quienes te alimentas, no los otros máquina. Mentes máquina que reciclan lo que emite la máquina. Pon el oído en las conversaciones, lo verás: repetición y repetición.

 

Cada día has de dar testimonio ante la burocracia de tu existencia: tarjetas de crédito, redes - una avalancha a punto de enterrarnos -, fes de vida - el bonobús, el recibo de la luz -, la mayoría sin tu participación consciente. Puedes liberar una parte de ti, piénsalo. Un rincón en el que seas tú, sin que nada te invada. Un acto de soberanía: nada ni nadie por encima de ti, respecto a ti. Busca el modo, desconecta, sal al exterior, sal de ti. Vacíate y escucha los ruidos de la naturaleza: escucha y ve la maravilla de los pájaros. Si se hace el silencio, entonces es posible que emerja de tu mente liberada la frase que lo acredite. Tu frase, tú, el verdadero testimonio de tu existencia.

 

Piensa, tú en medio de la multitud indiferenciada. No es necesario que los demás lo sepan. Tan solo que lo sepas tú. Que existes, que vives, que en tu caso no ha sido en vano el regalo de la existencia.

 

Cada mañana, cada día, un acto de soberanía.

 


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