jueves, 12 de febrero de 2026

Blue Moon

 

 


A la espera de la Nouvelle Vague de Richard Linklater, Blue Moon, es una miniatura. Un letrista de canciones, Lorenz Hart, ve cómo un competidor, Óscar Hammersstein, asalta su trono y entra en depresión. Del primero casi todo el mundo ha tarareado alguna vez su famosa Blue Moon. Del segundo, es probable que hayas visto la película, versión del musical de éxito, ¡Oklahoma! En ambas el músico era Richard Rogers. Linklater concibe la película como una obra de teatro filmada en el bar donde Hart iba a celebrar sus éxitos y más tarde a ahogar sus penas. Hart entre copa y copa habla y habla sin parar ante quien tenga la amabilidad de escucharle, el camarero del local, un crítico literario o la mujer del guardarropa. También ante una bella joven (Margaret Qualley) a quien dirige amorosas cartas, aunque su instinto sexual vaya en otra dirección. 

 

Curiosamente, estoy viendo una serie loca y desmadrada en la que Ethan Hawke, protagonista, hace un papel en las antípodas, Verdades ocultas (The Lowdown), un librero que se convierte en periodista investigador para destapar la corrupción local de Tulsa.

 


La película se sostiene sobre los escurridizos hombros y la estatura demediada de Ethan Hawke. Lo digo porque, Linklater para estimular la vena compasiva del espectador disminuye todo lo que puede la personalidad del letrista: compone el plano para que aparezca diminuto en comparación con los demás (el 1,80 de Hawke se convierte en no más de 1,50), lo estruja en un traje pequeño, viste su calva impostada con mechones que van de lado a lado y pinta su rostro para demacrarlo. Nunca habrás visto a un Ethan Hawke desfigurado de ese modo y con una interpretación tan lejos de la imagen que tenemos del actor. 

 

Califico de miniatura Blue Moon (el director ha presentado la película como 'pieza de cámara') porque se recrea en el momento desfalleciente de un hombre que ve que se acaba el fervor del público. Rodgers y Hammersstein también van al bar a celebrar el éxito de ¡Oklahoma!, donde encuentran a un pobre Hart abatido.

 

Ethan Hawke es el actor fetiche de Richard Linklater, el de la trilogía del amanecer, atardecer y anochecer. Aquí le ha dado el papel de su vida. Richard Linklater muestra cómo en Estados Unidos también se pueden hacer películas al modo europeo.

 


No hay comentarios: