viernes, 18 de agosto de 2023

Negacionista


 1. Eran las once de la noche cuando delante de la pantalla me dormí viendo el primer capítulo de una insulta serie Estación Once, quizá por la diferencia horaria con los días pasados en el Cáucaso, quizá por la falta de ambición de los guionistas. El caso es que pase de HBO a las teles generalistas. Hacía tiempo que no lo hacía y lo que vi me pareció espantoso. Desde José Mota a un partido de basket en La 2, Chicote no sé dónde y las demás, un mal gusto generalizado en todas las cadenas: feo decorado y vestuario, sin inteligencia y gracia en los presentadores e invitados y un hilo de continuidad que unía las escenas y las cadenas: la conformidad con la retórica de la época, sin una miaja de rebeldía contra el discurso que domina la atmósfera política.


2. A mediodía. Bajando del incontaminado aire del Cáucaso, vuelvo a las tierras llanas donde huele, huele a mierda, el insoportable hedor que ha salido de debajo de las alfombras para cubrir las moquetas de las instituciones, donde chapotean los aplausos y las sonrisas. 'Mierda' es la palabra que mejor define este periodo. La última de las identidades diferenciadas que empoderan: los coprófilos. Veo en la tele al comunista Enrique De Santiago (no es un insulto llamarlo comunista, en la Wikipedia aparece como secretario general del Partido Comunista Español) hablar del gran triunfo de la coalición de izquierdas apoyada por los 'partidos demócratas', partidos demócratas insiste varias veces. A través de la pantalla me llega su aliento fétido.


3. A media mañana. Al Capone, desde la antesala donde espera ser juzgado por delitos contra la Hacienda pública, -¿o quizá es el Prenda desde la cárcel?- fundó un partido y consiguió siete escaños en el Congreso. El partido que perdió las elecciones pactó su apoyo con él para seguir gobernando, alegando que eran votos válidos pues sus miembros han sido elegidos legalmente. Se desconocen los beneficios acordados en secreto.


4. Ya, hasta en la conversación de café, una de las palabras más usadas es 'negacionista'.


5. Una época triste sin alegría. Me pregunto si en el deslizamiento aún faltan episodios de mayor depresión.


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