Qué mejor, para acabar el viaje y tener una idea de la Nueva Nueva China que una visita en la tarde del último día, en Pekín otra vez, al distrito cultural más afamado. Verás las disfunciones del sistema chino.
El distrito cultural 798 combina galerías museos, centros culturales estilo europeo con boutiques y restaurantes finos y jóvenes despreocupados.
El '798 Art Zone' se sitúa a un lado de una calle ancha con mucho tráfico, que marca la frontera entre dos mundos, la Jiuxianqiao Road. Al otro lado, un barrio humilde que conviene visitar. El barrio que los engloba es el de Dashanzi. El contraste entre el barrio obrero y tradicional y la sofisticación de las galerías de arte es brutal.
El 798 Art Zone, dice la guía impresa, es "el corazón del arte contemporáneo en China y uno de los puntos culturales más fascinantes de Asia". Si no captas el cinismo, puede que lo veas así. Es lunes y las galerías y museos están cerradas, pero uno puede hacerse una idea mirando a través de los escaparates. Y lo que se ve no es diferente del desfalleciente arte contemporáneo de cualquier ciudad europea, imitación de la imitación. Picasso y Pollock varias décadas después.
A un lado los hijos de la nomenclatura y de los nuevos ricos se sienten modernos, a imitación de otros centros o distritos culturales de las grandes ciudades europeas y americanas.
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| © Lola |
El otro, los chinos que experimentan la vida dura de quien no tiene tiempo para el ocio.
El complejo fue originalmente un conjunto de fábricas de electrónica diseñadas en la década de 1950, en general, estilo Bauhaus de techos curvos y grandes ventanales. Cuando la industria decayó, nombres como el de Ai Weiwei pusieron el distrito en el mapa internacional: galerías, esculturas en la calle, instalaciones de metal y figuras surrealistas y fotografías de artistas europeos y chinos con el convencional rictus de artista, con fondo de antiguas tuberías industriales, chimeneas oxidadas, grafitis y murales. Añádase eslóganes de la era de Mao en rojo y el puro del Che Guevara - no falta la Marilyn de Warhol - al lado de boutiques de ropa desenfadada y cara y cafeterías de diseño.
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| © Lola |
Antes de esto, Dashanzi era un complejo industrial y residencial para los trabajadores de las fábricas militares y de electrónica (como la Fábrica 718 y la 798) construidas en los años 50 con ayuda de la Alemania Oriental. El barrio de Dashanzi que lo rodea mantiene edificios de apartamentos antiguos de estilo socialista, pequeños puestos de comida callejera y mercados locales donde vive la clase trabajadora, todo degradado y sucio.






















































