Hay lugares que visitamos para comprenderlos: qué sucedió para presentar la cara que vemos; o porque queremos imbuirnos del espíritu que su atmósfera exuda: si damos crédito a las atmósferas de espiritualidad o misterio que les suponemos; o porque queremos captar el tránsito humano que ha ido cambiando el lugar, añadiendo capas de humanidad.






