martes, 28 de abril de 2026

La narración que ordena al mundo

 


 

"Babilonia, 587 a. C. El rey Nabucodonosor II expulsa de Jerusalén a cuatro mil hombres y mujeres de alto estatus, que se ven obligados a realizar un largo y penoso viaje antes de asentarse por fin en la antigua ciudad de Nippur. Estos judíos, sin embargo, jamás olvidaron su amada tierra y se propusieron mantener vivas las costumbres de su pueblo en el exilio: sus normas morales, sus rituales, su lengua, sus formas de vida, de comer, de ser. Para lograr este propósito, era indispensable que mantuvieran vivos los relatos de la historia de su pueblo.

 

La mayoría de estos relatos eran de transmisión exclusivamente oral y los escribas empezaron a plasmarlos en los pergaminos. Entonces, sucedió algo extraordinario. El popurri de mitos y fábulas antiguos se conectaron entre sí. Los escribas los fundieron en una única narración cargada de relaciones causales. La historia arrancaba con la creación del mundo y los primeros humanos, Adán y Eva, y continuaba hasta la ocupación de Jerusalén.

 

La narración tuvo un impacto sorprendentemente motivador sobre esta tribu de exiliados. Contribuyó, como todas las historias tribales, a que pudieran cooperar entre sí, constituyendo una unidad. La lista de comportamientos prohibidos que incluía la narración permitió a los miembros de la tribu diferenciarse de los miembros de otros grupos externos, lo cual contribuyó a que crearan una frontera psicológica entre ellos y los «otros». Esa misma lista también cumplía una función reguladora y de control mutuo para garantizar el funcionamiento de la tribu. El relato, no obstante, sirvió para mucho más. Les proporcionó una narrativa heroica del mundo, en la cual ellos aparecían como el pueblo elegido de Dios y su patria legítima era Jerusalén. Es decir, el relato dotaba a los exiliados de un sentido como pueblo lleno de justicia y de destino. Setenta y un años después de su expulsión, los judíos pudieron volver a su patria ancestral. Esdras, el escriba, fue su guía en aquel viaje épico de vuelta a la gloriosa ciudad... Algo nuevo estaba sucediendo; algo que cambiaría el mundo para siempre. Los pergaminos, y las narraciones que contenían, adquirieron un carácter sagrado y así nació una nueva religión. Las lecturas de Esdras crearon el judaísmo tal y como lo conocemos hoy en día". (Páginas 156, 157)

 

"Este tipo de narrativas han servido para mantener unidas a las tribus humanas durante decenas de miles de años. Las naciones cuentan con narrativas sobre sí mismas en las que se codifican sus valores, de la misma forma que lo hacen las grandes empresas, las religiones, las organizaciones mafiosas, las ideologías políticas y los cultos. La Biblia, el Corán y la Torá que Esdras presentó ante su pueblo en Jerusalén, son teorías de control precocinadas, cuyos seguidores interiorizan y contienen las claves sobre las normas de conducta que permiten establecer vínculos con los demás y alcanzar estatus".

                                       (La ciencia de contar historias. Will Storr)

lunes, 27 de abril de 2026

Weapons

 


 

Weapons es de esas películas que parece que van de una cosa y después van de otra. Me sucede, ahora que no leo el periódico de cabo a rabo, con libros, películas y series. Miro titulares u oigo hablar de ellas, pero no entro en su espesor, si es que lo tienen. 

 

Dicen que Weapons es una película de terror, pero no, no lo es. Es una humorada cinematográfica. No recuerdo haberme reído con una película de terror, bueno quizá sí con El jovencito Frankenstein, si es que era una película de terror. Con Weapons he sonreído y hasta reído. Los actores son buenos, la trama ligera y desenfadada - no busca la coherencia narrativa, solo que te lo pases bien, no va dirigida al hombre doliente, sino a quién se deleita con las cosas del cine -, cada escena, entretenida, concebida con entidad dramática en sí misma, con una elusión de la pompa que se agradece. Nada me resulta más insoportable que los directores o escritores pomposos, y el mundo está lleno. Las citas de otras películas, y hay muchas, casi ni se notan por lo divertidas, especialmente la de El resplandor.

 

He visto casi el mismo tiempo una más de las películas basadas en las historias de Stephen King, La vida de Chuck. Una más de las películas tontorronas basadas en los relatos de Stephen King. Stephen King es un escritor convencional, ni siquiera se le puede aplicar lo de sobrevalorado. Tiene alguna idea ingeniosa que alarga hasta el aburrimiento, pero no se puede decir que sea un escritor. Es decir, alguien que describe el alma del mundo. Lo suyo no es literatura, como no lo es el 99% de los libros que se publican. En La vida de Chuck había una idea interesante, pero los guionistas no la han sabido desarrollar. Siempre en mi humilde opinión.

 

A la mañana siguiente, cuando recordaba para hacer esta nota, escribí un poema para explicar que Weapons me había cambiado el humor, pero no lo envié.

 


domingo, 26 de abril de 2026

China en datos

中国十大城市人口分布图
10 CIUDADES MÁS POBLADAS DE CHINA
Población urbana estimada · 2024 · millones de habitantes
Chongqing重庆 32MShanghai上海 26.3MBeijing北京 21.8MChengdu成都 21.1MGuangzhou广州 19MShenzhen深圳 17.7MTianjin天津 13.7MWuhan武汉 13.5MDongguan东莞 12.4MXi'an西安 12M30M20M10M0N
① Chongqing 重庆32.0M
② Shanghai 上海26.3M
③ Beijing 北京21.8M
④ Chengdu 成都21.1M
⑤ Guangzhou 广州19.0M
⑥ Shenzhen 深圳17.7M
⑦ Tianjin 天津13.7M
⑧ Wuhan 武汉13.5M
⑨ Dongguan 东莞12.4M
⑩ Xi'an 西安12.0M
Fuente: Estimaciones de población urbana 2024


viernes, 24 de abril de 2026

China, una sociedad disciplinaria

 


¿Qué sucede si un chino encuentra una cartera en la calle? Una cuestión que cabe plantearse es si la cárcel en la que viven los chinos es solo geográfica – la ciudad, la región, el país - o también mental. Quizá sea una cuestión que ni se la planteen o no la mayoría o solo cuando hayan sobrepasado un umbral de supervivencia. Puede que una buena parte de la población se haya elevado hasta la 'clase media', aunque no disponga de tiempo libre. El tiempo libre es la condición que permite la introspección: preguntarse sobre el sentido de la vida y la conciencia de sí mismo.

 


En China, la vida es aglomeración en grandes ciudades (casi el 70% es vida urbana). Siguen las restricciones para mudarse a otra ciudad (hukou: el registro familiar limita el acceso a servicios sociales). La vida es vigilada con cámaras, policía y control social. Cada chino lleva incorporada en su conducta la vigilancia. Así que si un chino encuentra una cartera en la calle hace como que no la ve o la recoge y la entrega a la autoridad. Las puertas de las viviendas, los cajones de los armarios, las mochilas, todo puede quedar abierto sin problemas. Eso nos habla de seguridad, pero también de falta de curiosidad.

 

La pena de muerte sigue en vigor. Aunque el número de ejecuciones es secreto de Estado, Amnistía Internacional las estima en miles cada año, superando la suma de todos los demás países juntos.

 


Más allá de la supervivencia y la seguridad otorgadas por el Estado chino, ¿existe aquello que nos constituye como humanos, la condición que hemos alcanzado gracias a la civilización: la libertad de conciencia, lo que hace de un hombre ‘hombre’?

 

He visto un par de incidentes fuera de lugares de vigilancia, en una plaza y en el interior del avión, de una agresividad inusitada, vocal y visual. En uno, dos hombres discutían sobre si se podía o no elevar el volumen de un reproductor de sonido para animar un baile. En la cabina del avión, otros dos discutían largamente si se podía echar atrás el respaldo del asiento. Mientras duró el viaje, cuando uno de los dos se levantaba dirigía al otro la mirada retadora. El tono de las palabras era intenso, desabrido. Pero era la mirada fija, prolongada y 'asesina', lo que me llamó la atención. 

 


Y otra cosa relativa a la vida interior. En nuestros países es común el flirteo visual. Cazamos al vuelo miradas que retenemos o no. Es constante e indicativo de la singularidad que atribuimos a los otros y a nosotros mismos. Reconocemos vida propia en el otro, queremos que se nos distinga en la multitud. Sentimos curiosidad. La impresión que uno tiene es que en China se da poco el flirteo visual. Los hombres viven sumidos en la masa. Lo que les hace inhábiles para resolver las pequeñas disputas, también para ver en el otro valores que le distingan y le hagan atractivo.

 

Para la mayoría no hay vacaciones, para unos porque dedican todo su tiempo a la supervivencia, para otros porque están sumidos en una vida competitiva sin lugar para el ocio. Sin ocio no hay vida propia.

 


Lo que me lleva a pensar que, si China es una sociedad ordenada, lo es por la vigilancia no por educación. Los chinos son disciplinados no por convicción o formación, sino por imposición, por temor, una conducta no forjada por la ejemplaridad y la educación sino amaestrada. Los chinos no son disciplinados, sino que están disciplinados.

 


jueves, 23 de abril de 2026

La vía China, Una sociedad extremadamente competitiva


Nuestro contacto con la población china es mínimo. La mayoría ni siquiera sabe que existe un país llamado España. La mayoría no parece sentir curiosidad o poca. En general, salvo cuando se producen aglomeraciones, la gente se comporta y cede del paso. No ha sido así cuando los he visto en colas de espera, indiferenciados en el avión o en cruceros en ciudades europeas.




Hemos tenido cinco guías, Armando en Pekín, Bin en Pingyao y Xi'an, Verónica en Chengdu, Li en Guilin y Zhangjiajie y Yao en Shangai. Salvando las dificultades de pronunciación, han sido guías profesionales. Sin embargo, la información que nos han dado sobre las interioridades del país ha sido escasa o nula. A preguntas concretas - las cámaras de vigilancia -, Li decía que ya lo explicaría más tarde y Yao - sobre el sistema de partido único - escurría el bulto. Lo comprendo. 




Intentar captar el espíritu chino, la esencia de China es una ilusión. China es milenaria, su extensión inabarcable. Reducirlo todo al calificativo de 'lo chino' es pereza. Podemos hacernos una imagen del paisaje, la cultura y la historia, del movimiento de los cuerpos, de las escasas sonrisas. No parece que estén a disgusto con la forma de vida China - la Nueva China de Mao es ya pasado y está dentro de lo permisible verla con ojos críticos, la Nueva Nueva China de Deng y Xi es otra cosa -, al fin y al cabo nosotros como ellos estamos pegados al móvil y consumimos y, como ellos, estamos acostumbrados a recibir estructuras ya construidas con las que comprender y organizar el mundo. Pensamos con la ración de ideas que asumimos acríticamente desde los medios de comunicación y redes sociales que frecuentamos. Somos algo más libres pero no mucho más que ellos.




¿Son infelices los chinos? No, en general no lo parece, ocupados, sumidos en su laboriosidad, como si no tuviesen tiempo para la introspección, pero vete tú a saber. Han dejado atrás una mala época: guerras terribles en la primera mitad del XX, hambre y muertes durante los experimentos maoístas, y ahora van tirando o viven - no se ve miseria en las calles, alcoholismo, drogadicción o enfermedad - según les vaya en la fiesta en esta sociedad dual que combina comunismo y capitalismo, vigilancia y consumismo.




Por lo que nos cuentan, la vida diaria es dura, los colegiales sin descanso, los empleados sin ocio; clases extras los fines de semana, competición salvaje por el empleo; dos tipos de empleo, el menos exigente (996 horas y días a la semana, según el cómputo de Yao) y el de quien quiere prosperar en la empresa (el 007 en horas y días a la semana), con total entrega, con comida y alojamiento en la empresa para no perder tiempo, y mucha bebida para resistir, para los de menos de 35 años; solo el 15% accede a la universidad mediante una serie de exámenes extenuantes; con vacaciones de 10 días al año no hay tiempo para hacer viajes largos: si te vas, quizá tu sitio haya sido ocupado cuando vuelvas.




He podido hablar un poco con la guía que nos han puesto el último día en Pekin. Una chica joven, E***, preocupada porque es muy difícil complacer a los padres en su expectativa de un buen matrimonio. Casarse después de los 30 se considera un fracaso. En la fiesta de primavera se alquilan novios para engañar a los padres. En las ciudades hay un lugar y un día al que denominan mercado de solteros. Los gays lo tienen difícil o imposible. Las chicas esperan ser escogidas. Los chicos están obsesionados con comprar un piso y un coche para ofrecérselo a la novia como dote. Una vida entregada al trabajo y a las expectativas. Se sorprende que podamos viajar tanto y que tengamos dinero disponible. Me cuenta que sus padres no viajan, ni siquiera por el interior de China. Su magra pensión, el equivalente a 150 €, no da para ello. Me hablaba y preguntaba con franqueza, como si por un momento, acogida en la parte trasera del autobús, se sintiese a salvo, poniendo a volar su pensamiento.




Ayer volviendo al hotel nos paró la policía para controlar el ID. Le comento la insoportable vigilancia en una ciudad como Pekin, incomparable con cualquier otra. Me dice que es habitual que en las estaciones de metro se formen interminables colas para el control aleatorio del ID. Me pregunta,con interés genuino, cuál de todas las ciudades que he visitado me ha gustado más. Guilin, le digo, Pingyao, Xi'an, Zhangjiajie, cualquiera menos Pekín.


Hay una cosa más que me comenta. Los exámenes para funcionarios. Un par de amigos suyos han sido rechazados. Tras los exámenes normales para los que han de estudiar mucho - ser excelentes en todo -, hay un examen más con máquina de la verdad no de por medio, donde no pueden mentir. Es ahí donde sus amigos, uno gay, han sido rechazados.




China es como un nuevo Imperio romano, tecnología en marcha: infraestructuras admirables, modernización, vida fácil para la creciente y amplia clase media (desconozco qué porcentaje, si es un 50%, como he leído, serían 750 millones que iría de ingresos anuales entre 60,000 y 500,000 yuanes (aprox. de 8,300 a 70,000 $). Hay unos 12 millones de millonarios y 1,110 multimillonarios. Hay una vida que no conocemos: cómo funcionan la sanidad y la educación, ¿hay igualdad de oportunidades?, ¿se combate la corrupción de los privilegiados? ¿Cómo se solventan las enormes desigualdades?


miércoles, 22 de abril de 2026

El '798 Art Zone' (Dashanzi, Pekín)

 


Qué mejor, para acabar el viaje y tener una idea de la Nueva Nueva China que una visita en la tarde del último día, en Pekín otra vez, al distrito cultural más afamado. Verás las disfunciones del sistema chino.




El distrito cultural 798 combina galerías museos, centros culturales estilo europeo con boutiques y restaurantes finos y jóvenes despreocupados.




El '798 Art Zone' se sitúa a un lado de una calle ancha con mucho tráfico, que marca la frontera entre dos mundos, la Jiuxianqiao Road. Al otro lado, un barrio humilde que conviene visitar. El barrio que los engloba es el de Dashanzi. El contraste entre el barrio obrero y tradicional y la sofisticación de las galerías de arte es brutal.




El 798 Art Zone, dice la guía impresa, es "el corazón del arte contemporáneo en China y uno de los puntos culturales más fascinantes de Asia". Si no captas el cinismo, puede que lo veas así. Es lunes y las galerías y museos están cerradas, pero uno puede hacerse una idea mirando a través de los escaparates. Y lo que se ve no es diferente del desfalleciente arte contemporáneo de cualquier ciudad europea, imitación de la imitación. Picasso y Pollock varias décadas después.




 A un lado los hijos de la nomenclatura y de los nuevos ricos se sienten modernos, a imitación de otros centros o distritos culturales de las grandes ciudades europeas y americanas. 


© Lola


El otro, los chinos que experimentan la vida dura de quien no tiene tiempo para el ocio.




El complejo fue originalmente un conjunto de fábricas de electrónica diseñadas en la década de 1950, en general, estilo Bauhaus de techos curvos y grandes ventanales. Cuando la industria decayó, nombres como el de Ai Weiwei pusieron el distrito en el mapa internacional: galerías, esculturas en la calle, instalaciones de metal y figuras surrealistas y fotografías de artistas europeos y chinos con el convencional rictus de artista, con fondo de antiguas tuberías industriales, chimeneas oxidadas, grafitis y murales. Añádase eslóganes de la era de Mao en rojo y el puro del Che Guevara - no falta la Marilyn de Warhol - al lado de boutiques de ropa desenfadada y cara y cafeterías de diseño.


© Lola

Antes de esto, Dashanzi era un complejo industrial y residencial para los trabajadores de las fábricas militares y de electrónica (como la Fábrica 718 y la 798) construidas en los años 50 con ayuda de la Alemania Oriental. El barrio de Dashanzi que lo rodea mantiene edificios de apartamentos antiguos de estilo socialista, pequeños puestos de comida callejera y mercados locales donde vive la clase trabajadora, todo degradado y sucio.


martes, 21 de abril de 2026

Shanghái de la colonia imperial al resplandor futurista




1. Por qué nos han traído a este parque, el parque Fuxing, antiguo barrio francés, nos preguntamos, por qué nos han traído al parque de los viejos. Debe ser sin duda la forma de mostrarnos la vida ordinaria un domingo por la mañana: vecinos (viejos) practicando el tai chi o bailes latinos; grupo numeroso (de viejos) cantando a coro una canción folk y, cuando nos detectan, una canción navideña en inglés - ¡un villancico en abril!; 




vecinos (viejos) ensayando el saxo y jugando al mahjong bajo los plátanos centenarios. La vida activa de los viejos, de eso se trataba. "No, no", parecen decirnos, "en China no se invita a los viejos a que se vayan de este mundo para tener una vida feliz en el otro, están activos".




2. Es domingo y la aglomeración temida para subir a la la tercera torre más alta del mundo, no se produce. Sí, la Burg Khalifa (Dubái, 828 m) es más alta y la Merdeka (Kuala Lumpur, Malasia, 679 m) también, pero de ellos 60 son de antena.




La Torre de Shanghái (632 m) ostenta el récord del mirador más alto del mundo dentro de un edificio. Puedes subir hasta el piso 118, con el ascensor más rápido del mundo, a 18/m segundo, hasta los 546 m. Desde lo alto la ciudad impresiona (hasta que deja de hacerlo). Es una torre en espiral con la tecnología más vanguardia. Pero, en fin. 




Junto a la Torre Jin Mao (421 m, con forma de pagoda) y el Centro Financiero Mundial (492 m, la de apertura trapezoidal en la cima) conforma el trío de rascacielos más iconico de Shanghái. Eso dicen.




3. El Jardín Yu es un célebre jardín clásico chino del siglo XVI (dinastía Ming) situado en el centro de Shanghái, conocido como el "Jardín de la Paz". Hay pabellones tradicionales de madera oscura, estanques, puentes en zigzag y rocallas, un refugio tranquilo en medio del bullicio urbano. Fue diseñado por un alto funcionario imperial para sus padres. 




Una escultura de Confucio señala el tipo de filosofía del diseñador: rincones bien cuidados con pequeños esculturas, rocas artificiales, estanques con carpas doradas y parterres, pabellones dedicados a biblioteca, salones del té y meditación, una torre de jade y la figura del dragón - con tres o cuatro garras- que se va repitiendo.




4. Justo al lado está el Mercado Yuyuan, un bazar animado - muy apretado de gente - con arquitectura tradicional que ofrece souvenirs, artesanías y comida local. Volvemos a encontrar la procesión de chicas con disfraces dinásticos contratando a fotógrafos profesionales para que les hagan un álbum. 




5. El Bund. Por fin, después de la comida, damos un paseo por el barrio colonial inglés. Vemos ahora, desde el paseo marítimo, el otro lado del río: las torres de vidrio de Pudong (la Torre Jin Mao, el SWFC y la Torre Shanghái a la que hemos subido) forman sin duda un skyline muy fotogénico. Alrededor, el bosque de altos edificios que anoche veíamos iluminados desde el río Huangpu. 




Detrás, a este lado, el Shanghái colonial europeo, una ristra de edificios administrativos coloniales y de grandes bancos, ahora todos propiedad del Estado chino, con estilos de varias épocas: art déco, neoclásico, románico, gótico, barroco. Los hemos visto en películas de época. Y un amplio paseo comercial, peatonal, cosmopolita, al estilo Paseo de Gracia o Calle Serrano.