¿Están la animación y las pelis de superhéroes determinando nuestra percepción? Si las generaciones más jóvenes han crecido con pelis y series que simplifican brutalmente la realidad despojándola de su complejidad, ¿no afectará a su manera de ver el mundo y de relacionarse con sus semejantes? Bueno, nosotros leíamos a Rompetechos, el Capitán Trueno y Mortadelo, aunque el cine clásico visto ahora parecía buscar un público susceptible de convertirse en hombres hechos y derechos.
La mayor parte del material audiovisual a nuestra disposición es simplote, ni siquiera cumple con su primera obligación, que es entretener. Las series coreanas, cuyo mejor ejemplo es 'El juego del calamar', cumplen sobradamente con la inesforzada simplificación.
Pongo otro ejemplo de actualidad. 'Bronca', en Netflix. En este caso realizada por coreanoamericanos. Una serie cuya figura retórica dominante, tanto sintáctica como fílmicamente, es el anacoluto. No hay correlación entre las partes sino yuxtaposición. Lo que no sería negativo si tomada en conjunto se desprendiese una cierta lógica. Todo es un batiburrillo de escenas efectistas que en la mayor parte de ocasiones tratan de impresionar al voyeur desprevenido por inesperadas, más bien ilógicas. Los diálogos parecen escritos para que sean dichos por loros; las escenas de acción están montadas al descuido. Si no tienes otra cosa que hacer puede que te entretenga antes de irte a dormir. Pero no esperes retener una frase, una imagen, algo.

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