Vice
(El vicio del poder)
¿Docudrama
se llama esto? La historia de Dick Cheney, interpretado por Christian
Bale, explicada como si fuese un documental pero con actores. Cómo
me he aburrido. Ni es película ni es documental. Lo peor de todo
la falta de objetividad. Su única intención demostrar lo malo que
era el vicepresidente de Bush hijo.
Green
Book es
una película pulida, relamida, sin
sorpesas. Un italoamericano
del Bronx, aparentemente un tipo duro, ha de acompañar como chófer
a un pianista de clásica negro para
dar conciertos por el
profundo sur. La diferencia entre
ambos hace el qué: color de
la piel, modales, cultura, carácter. Una admiración aquí, una
lagrimita allí, un destello
de bondad en el
que todos
nos
reconocemos.
Sustituimos a
una anciana respondona por un
gay introvertido y a un
chófer gruñón por otro extrovertido y pasamos
de Paseando a Miss Daisy a
Green book,
Comercial, muy comercial.
Tres
idénticos desconocidos
juega con una doble sorpresa. La primera que en Nueva York, en 1980,
tres jóvenes desconocidos descubren por casualidad que son trillizos
idénticos que fueron separados al nacer y dados en adopción. De la
noche a la mañana se hacen famosos en todo el país: periódicos,
televisión, incluso películas. La segunda sorpresa es superior a la
primera: la separación formaba parte de una investigación
psicológica sobre el comportamiento de gemelos que crecen en
ambientes diferentes, en un
caso una familia bien, en las
otras una de clase media y
otra obrera. La película es un documental. Con un material tan
interesante se queda muy corta. La investigación sobre la
investigación apenas aporta nada. Se queda, pues, en lo sorpresivo y
ya está. Es decir, el documental tiene interés para el espectáculo
cinematográfico, pero no para el conocimiento. Una ocasión perdida.
Alguien piensa que la película es mejor de lo que a mí me ha parecido.
Alguien piensa que la película es mejor de lo que a mí me ha parecido.

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