viernes, 4 de septiembre de 2026

La ciudad de las estrellas vs Para toda la humanidad

 

 


Ando buscando una serie que me entretenga. Voy probando, pero ninguna me satisface. Unas por infantiles, como todas esas americanadas de héroes y superhéroes; otras, la mayoría, por repetitivas, fórmulas cien veces vistas. Una serie novedosa es como encontrar una gema en un estercolero. Las españolas, salvo alguna excepción, son pobrísimas en todos los sentidos, un síntoma. 

 

Por fin, he dado con una que me ha entretenido: La ciudad de las estrellas. El punto de partida puede que no te llame: lo que podía haber sucedido si la carrera del espacio hubiese ido más allá de lo que fue. La ciudad de las estrellas es una réplica de Para toda la humanidad, una serie longeva que lleva cinco temporadas. Esta, sobre lo que podía haber sucedido en Estados Unidos si el primer hombre - en la ucronía, una mujer - en llegar a la Luna hubiese sido un soviético, aquella, sobre lo que podía haber sucedido en la antigua URSS. 

 

La estética imita a la que ha sido una de las mejores series de los últimos años, Chernobyl: el desaliño y la falta de color de los años 70 por aquellos pagos; la neutra crueldad del régimen que llevaba aparejada la falta de eficiencia en contraste con la responsabilidad de unos, lo que les convertía en héroes involuntarios. Los actores son tan buenos que parecen realmente soviéticos: en especial quienes representan a la jefa de seguridad y al diseñador jefe de los vuelos, ambos enfrentados. 

 

Hay una escena al inicio de la serie que define lo que fue aquel régimen a ojos de los productores de la serie: acusan a la cosmonauta que ha llegado a la Luna de ser espía al servicio del gran enemigo americano, cuando descubren que están equivocados, para no desvelar su error, le pegan un tiro en la cabeza. 

 

La serie combina la trama de espías, los rasgos definitorios del sistema político, la lucha por el poder y el dibujo de caracteres humanos, con colores grises tirando a oscuros. Se me ha hecho corta y espero que tenga continuación.

 


He visto los tres primeros episodios de For All Mankind: escenarios brillantes, coloristas, jóvenes embarcados en la carrera espacial orgullosos de participar en el sueño americano. Como suele ocurrir - hablo de guionistas y productores - estamos capacitados para analizar con frialdad los sistemas de pensamiento o las vidas de nuestros oponentes, pero no para hacerlo con los propios. La ciudad de las estrellas tiene muchas capas de interés, For All Mankind es aburrida.

 


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