lunes, 23 de marzo de 2026

Camino de la estación

 

 


De camino a la estación es como despertarse de un sueño en el que querrías vivir. La vida tremola entre besos y caricias, temerosa de la duración, de la intensidad. Tiemblas como el recién nacido, como si hubiese un error y alguien se hubiese confundido y te hubiesen puesto en lugar de otro.

 

En las ventanas de la plaza, a esta hora casi vacía, ya ponen las balconeras de Semana Santa. Los caminantes presurosos aprietan los puños en los bolsillos de la mañana fría que anuncia otro día espléndido de la reciente primavera.

 


Como Segovia a media tarde ayer, las uniformadas cofradías en la plaza anunciando la Gran Semana por venir. Segovia, un sueño dentro del sueño: desde las soleadas vistas de Zamarramala hasta las umbrías del paseo de la Alameda de la Fuencisla, el Clamores y el Eresma, el Alcázar y la Torre de la Catedral siempre en perspectiva. Siempre hay dos lugares, dos ciudades que ver, la postal del conformista y la reflejada y trémula del amigo o de la amada.

 

Y antes el sol que resbalaba por los cortados de Cabezón hacia el Pisuerga. Y antes los márgenes de los viñedos de Cigales cuando el sueño comenzaba, las cepas sin sarmientos, el tronco gris tirando a negro, la vida madura de la vid: unos prendían fuego a cepas viejas, otro pasaba amoroso las yemas de los dedos por los muñones por ver si afloraba el tallo nuevo.

 

En el Delibes música española, Rimski-Kórsakov, Albéniz y Ravel, la que todo el mundo tiene en el oído, la sala llena, llena por encima de la exigencia del arte.

 

Así en el Lava un día después, las localidades agotadas desde hace mucho. El ingenio de Mamet y el exceso de Israel. Risas en la sala oscura.

 


No sabes si los momentos felices que vives se van a repetir. Mientras eres feliz, no piensas, la vida te penetra, te lleva. Puedes ser feliz solo, pero en compañía lo eres en plenitud. Alguien te esperaba a la salida del aeropuerto, una sonrisa como una espada, felicidad y temor, un abrazo. Un beso.

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario